Infomed

Diciembre 29 de 1776. Nacimiento del iniciador de la lucha contra el escolasticismo en Medicina en Cuba

Autor: Lic. José Antonio López Espinosa
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas

El nombre de Manuel J. Calves González se inscribe en los fastos históricos de la ciencia en Cuba, por cuanto fue el primer cubano que expuso y defendió públicamente el sistema de Copérnico en el seno de la Universidad Pontificia de La Habana y el iniciador de la lucha contra el escolasticismo en Medicina en el territorio nacional.
Fruto del matrimonio constituido por los habaneros Lucas Calves Fernández y María Josefa González de Ocampo, vino al mundo en la misma ciudad que sus progenitores el 29 de diciembre de 1776. Comenzó a estudiar Filosofía en abril de 1792 en el Convento de San Agustín, donde cursó Lógica, Metafísica y Física general, materias en las que obtuvo magníficos resultados al decir de su lector en Artes, el fraile Joaquín Salazar. Su profesor de Texto aristotélico en el Convento de San Juan de Letrán, el doctor José Rafael de los Santos, certificó que los cursos de esta materia los venció con “regular aprovechamiento”. Tras terminar sus estudios de Filosofía en 1794 comenzó de inmediato la carrera de Medicina en la Universidad. Al terminarla, aspiró al grado de Bachiller en Artes y en el cuestionario que presentó al efecto incluyó dos proposiciones en Física, en las cuales expresó su adhesión al sistema de Copérnico. En una de ellas declaró que “el lugar principal lo ocupa el sol” y en la otra se pronunció porque  “en lo que respecta al sistema del mundo, los fenómenos se ven, se explican y se acomodan mejor por el sistema de Copérnico”.
El hecho de sostener tal doctrina en un acto público en la Universidad, regida entonces por los frailes dominicos, y en una época en que estaba prohibida por la iglesia católica, constituyó una audaz conducta por parte del examinando y una prueba de su vigor intelectual y de su independencia de criterio. El Tribunal examinador lo aprobó y obtuvo el grado de Bachiller el 8 de julio de 1797. 
En diciembre del año siguiente se presentó como aspirante a graduarse de Bachiller en Medicina y con ese fin sometió a la consideración del Pro-Decano  José Julián de Ayala González (1750-1818), el cuestionario a defender, según exigía el Reglamento. Esto originó una aguda controversia entre ellos, al punto de que Ayala lo increpó públicamente y lo amenazó con reprobarlo si no incluía en el cuestionario proposiciones de carácter dogmático. Calves no sólo rechazó la imputación, sino también defendió su prerrogativa de seleccionar con entera libertad las materias a incluir en su tesis y acusó a Ayala ante el Rector por haberlo llamado insolente, cuya expresión calificó de “ignominioso título”.
Es indudable que este pleito tuvo una gran trascendencia, en tanto señaló de modo inequívoco que con él había comenzado la lucha entre lo experimental y lo dogmático en el seno de la Universidad. También es posible que la defensa pública de la teoría copernicana le haya ganado a Calves la fama de opositor a los criterios imperantes en la enseñanza universitaria.
En la investigación practicada a tenor de esa denuncia contra el doctor Ayala, los testigos propuestos por Calves (el carpintero y el boticario del hospital de San Ambrosio) corroboraron lo que él había manifestado, lo cual conllevó que las autoridades de la Universidad resolvieran la separación del Pro-Decano del Tribunal de examen y ubicar en su lugar a quien correspondiera según el orden de antigüedad.
De esta resolución se pudo traducir claramente el inicio de la penetración en la Universidad de nuevas corrientes científicas, que se habían ido formando en virtud de las necesidades generadas por el surgimiento de condiciones socio-culturales de una naturaleza cualitativamente distinta. Fue justamente durante el bienio 1797-1798 que se produjo la eclosión científica como culminación de un lento y laborioso proceso de integración de conocimientos de la naturaleza, en pugnaz contienda contra el escolasticismo.
En definitiva Calves resultó aprobado y se le expidió su título de Bachiller en Medicina el 14 de diciembre de 1798. Al cabo de casi un mes, exactamente el 8 de enero de 1799, comenzó sus prácticas con vista a obtener la licencia para el ejercicio legal de la profesión, las cuales terminó el 18 de febrero de 1803. Tras cumplir este requisito, se presentó al Real Tribunal del Protomedicato y sufrió el examen impuesto por éste en el Hospital Real de Marina, el cual aprobó y le valió para que se le otorgara el derecho oficial para ejercer la Medicina el 22 de febrero del mismo año 1803.
Es lamentable que hasta ahora no se hayan encontrado rastros acerca de su actividad profesional, si se tiene en cuenta lo que representó en la controversia entre lo experimental y lo dogmático. Es muy probable que haya abandonado la isla de Cuba, dada la hostilidad que le rodeaba en los medios académicos. De cualquier manera, del análisis realizado en este breve trabajo, se desprende lo justo de considerar el día de su nacimiento como una fecha memorable en los anales de la Medicina cubana.

 

BIBLIOGRAFÍA 

Alonso Porro I. El año del boom, 1797. En: En Red. Suplemento científico técnico del periódico Juventud Rebelde 1997;(13):3.
Archivo Central de la Universidad de La Habana. Expediente 2004 de 1797.
Archivo de la Parroquia del Espíritu Santo. Libro 12 de bautismos, libro94v.
Calves González MJ. Scientia, fidees, etopinio, ineadem mente de eadem re, simul esse pessunt. Tesis en opción al grado de Bachiller en Artes. Havana: Real y Pontificia Universidad del Máximo Doctor San Jerónimo; 1797.
----. Consultate ratione, et experientia saquentium conclusionum veritates querenti demostrabo. Tesis como aspirante al título de Bachiller en Medicina: Havana: Real y Pontificia Universidad del Máximo Doctor san Jerónimo; 1798.