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Historia de la Medicina

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Historia, Arte y Medicina: Diez Años de un Proyecto.

Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.
Facultad “Julio Trigo López”. Centro de Estudios HISTARTMED.

Por: Dra. Isis Betancourt Torres, MSc.
Profesora Auxiliar de Medicina Interna.
Especialista de 2do grado en Medicina Interna.
Directora del Centro de Estudios HISTARTMED.
Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

RESUMEN:
El profesional de la salud pública cubana ha demostrado durante más de un siglo su alto desempeño como profesional en diferentes ámbitos. Sin duda alguna, es un gran mérito de la revolución cubana, la formación de miles de especialistas en estas ciencias que día a día intentan ubicar en lo más elevado de la atención médica, el protagonismo de enfermeros, psicólogos, tecnólogos, médicos y estomatólogos dentro y fuera del país. Convertir a estos estudiantes y profesionales de las ciencias médicas, verdaderos centinelas que combaten las enfermedades, en valiosos promotores culturales, es una hazaña que se ha convertido en la principal meta de HISTARTMED, a partir de observar que los profesionales cubanos durante un día cualquiera interactúan con 20 veces más las personas que ese día visitaron la ópera en el mundo; el Taj Mahal, en la India (maravilla de la arquitectura, mandada a construir por el Sha Jahan) y hasta con un número mayor de la cifra de personas que acudieron a los consultorios del médico de la familia. Esta cifra solo puede ser superada por los que ese día vieron la televisión, que no siempre trasmite cultura ni defiende nuestra identidad. Se hace imprescindible formar seres que sean capaces de llevar el arte y la cultura a pacientes, familiares y toda su comunidad. De este modo surge en el año 2004 el proyecto HISTARTMED, que comienza a preparar conferencias, cursos, diplomados y a estudiar la vida y obra de grandes del arte, la historia y la medicina universales y cubanos. Ardua labor que se ha mantenido a lo largo de más de diez años.

INTRODUCCION :
En el año 1994 un grupo de médicos del hospital docente clínico quirúrgico “Julio Trigo”, encabezados por el Dr C. Néstor Rodríguez Hernández inauguraron los eventos “Digoxina”, dirigidos a la actualización terapéutica en las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en Cuba. En la conferencia inaugural el Dr. Rodríguez explicó el aporte extraordinario del célebre médico William Withering, al ser el primero en mostrar que la digital purpúrea sólo era útil para el tratamiento de la hidropesía causada por la insuficiencia cardíaca y no de la epilepsia y la demencia como se empleaba en los tiempos en que vivió Vincent Van Gogh, “el loco rojo de Arles”, pintor pos impresionista, que dejó inmortalizado a su  médico personal con una planta de digital en sus manos en su célebre cuadro “Retrato del Dr. Gachet”, lo cual hace pensar que este galeno empleaba la misma para tratar al atormentado pintor. Aún no había nacido HISTARTMED, pero ya la idea rondaba la mente de su principal creador.
Durante esta etapa se le comenzó a aplicar a los estudiantes de medicina al ser recibidos en la asignatura Propedéutica, una encuesta de 10 preguntas, en la cual se les interrogaba acerca de los autores de obras literarias como: “El viejo y el mar”, “El rojo y el negro”, “Cien años de soledad”, “La divina comedia”, “Platero y yo”, “La odisea”, “La isla del tesoro”, autores de pinturas como: “La mona lisa”, “La gitana tropical”, “El retrato del doctor Gachet”, entre otras; esculturas como: “El David”,  “El Martí del parque central”, “El Cristo de la bahía”, etc. La autoría de obras musicales como “Meditación”, “La bella cubana”, “La comparsa”, “Sueño de amor”, “El manisero”, etc. Se les pedía correlacionar nombres de personalidades como Alejandro Magno, Fleming, Nicolás II con la huella fundamental que los hizo reconocidos a nivel mundial, así como músicos con sus creaciones y personalidades de la historia con sus nacionalidades. Las preguntas finales de esta encuesta: ¿Qué sucedió el 6 de agosto de 1945?, ¿quién fue el autor del réquiem más famoso de la historia?  y enumerar las siete maravillas del mundo antiguo; nos ubicaban en tres hechos fundamentales. Luego de aplicar este modelo de recolección de datos a 650 alumnos y 440 profesionales de la salud, sólo 10,6 % resultó aprobado y dio una medida de que había que prestarle importancia al nivel cultural de nuestros educandos y educadores.

DESARROLLO:
El proyecto HISTARTMED surge a los diez años de la sección científica Digoxina y cuando esta había alcanzado su máxima madurez y aceptación. Al decir del Dr C. Oscar Alonso Chill, presidente de la sociedad cubana de medicina interna, en el día  inaugural de los coloquios que a través de la historia y el arte nos mostrarían los avances de la medicina: “HISTARTMED marcará un hito en la medicina cubana, pues hasta este momento no habíamos tenido la oportunidad de asistir a un evento con esta calidad, dedicado a la historia, la medicina y el arte”.
Tal vez por ser una de esas obras que surgen al amparo del amor, sus dos fundadores los doctores Néstor Rodríguez e Isis Betancourt Torres, crearon un proyecto científico cultural que empezaría en las aulas del hospital “Julio Trigo” y traspasaría los predios universitarios, con el propósito de aumentar el acervo cultural, elaborando conferencias que le dieran respuesta a las preguntas de la encuesta y a su vez incentivara a los jóvenes estudiantes a aprender de un modo más ameno, mostrándoles la tuberculosis a través de las óperas: “La traviata” de Verdi y “La Boheme” de Puccini, el asma bronquial con “Las cuatro estaciones” de Vivaldi, representante de la época clásica de la música italiana y asmático severo; y los factores de riesgo a través de la vida y obra de Johann Sebastian Bach: obeso, hipertenso y quien muere a causa de una hemorragia cerebral.  El primer aniversario de este proyecto se celebró con la inauguración de los coloquios multidisciplinarios HISTARTMED.
HIST de historia, ART de arte y MED de medicina, es la unión de tres ramas del saber vinculadas desde el inicio de la humanidad si así se quiere. Tres son nuestras imágenes simbólicas: La bella máscara de oro de Tutankamón llega desde ese antiguo y glorioso Egipto como una bella obra de arte del Imperio Nuevo (1550 – 1070 ane), réplica del rostro del faraón niño, poco célebre por sus conquistas en su reinado pero cuya momia fue la primera hallada intacta en el siglo XX y tiene para nosotros el privilegio de defender la historia, “El retrato del Doctor Gachet”, vendido en el siglo pasado a 82 millones de dólares, cuyo autor pobre y enfermo se suicidó a  los 37 años de edad, por las razones ya expuestas es nuestra defensora del arte y la “Lección de anatomía del profesor Tulp” de Rembrandt el maestro del claro-oscuro por motivos obvios protege a las ciencias médicas.
El proyecto, sus cursos y eventos surgen como un espacio para investigar la vida y obra de personalidades de gran reconocimiento internacional acercándolos aún más a nuestro mundo actual,  a partir de conocer las enfermedades que padecieron y a las que se impusieron para dejarnos bellas obras de arte, grandes conquistas sociales o avances en la medicina todavía imprescindibles para la salud humana. Tal vez el pentagrama para los músicos, el caballete para los literatos o el pensamiento para las personalidades de la historia hayan sido una vía de escape ante las enfermedades que los agobiaban.
En el mes de febrero del año 2006, surgen los Premios HISTARTMED en investigaciones científicas para los estudiantes y profesionales de las ciencias médicas, obteniéndose excelentes resultados en la calidad de los trabajos presentados. Por primera vez se concursa en los mismos en aquel coloquio que reunió a  maestros del saber que impartieron conferencias sobre temas generales de la cultura, unido a los más jóvenes que presentaron sus trabajos en diferentes modalidades. Espectáculos con artistas profesionales, exposiciones, venta de obras de arte y libros, convirtieron a  estos encuentros en una fiesta de la cultura.
En el año 2007 se agrega el Premio de Poesía, que nos sorprendió por la diversidad de los poemas recibidos y en el año 2009 son añadidos los premios de narrativa y pintura, con el objetivo de diseñar un espacio para la expresión de estas manifestaciones artísticas. Cada premio nos ha mostrado los deseos de crear en representantes de las  ciencias médicas, que han doblegado su talento en las artes para servir en esa noble misión, que es curar.
En el evento HISTARTMED 2012, se convoca a los premios en siete modalidades, que están dedicados a figuras paradigmáticas, personalidades que desde diferentes generaciones influyeron en la formación de otros, para buscar a ese hombre nuevo, que tiene que ser por ley propia, un hombre más culto. Todos estos premios llevan el nombre de doctores, que supieron vincular la historia y el arte con la medicina. Así el Premio de Investigación Estudiantil adquirió el nombre de “Dra. Mercedes Batule Batule”. Ejemplo de mujer cubana, profesional, educadora, modestia y sencillez, que con su dulzura femenina permeó cada espacio en que se desarrolló y cada salón de clases. El Premio de Investigación de Profesores “Dr. Fidel Ilizastigui Dupuy”, hombre ejemplar, educador integral, maestro de generaciones de profesores y estudiantes, que brindó valiosos aportes a la medicina interna y al arte de enseñar. Premio de Poesía “Dr. Antonio Agostinho Neto”, Médico angolano, quien escribió una de las páginas más gloriosas de la historia; ejemplo de revolucionario que llevó a su pueblo a la libertad con la fuerza de sus ideas y sus acciones. El Premio de Narrativa “Dr. Ernesto Ché Guevara”, revolucionario, guerrillero, poeta, escritor y médico, sin tiempo para la fatiga, sin tregua para luchar por la libertad. Hombre que se agiganta con cada amanecer de esta nueva América;  el Premio de Pintura “Dr. Julio Martínez Paez”, ilustre cirujano ortopédico, cuya vida revolucionaria se inició en la lucha contra el tirano Machado, primer Ministro de Salubridad. Hombre culto, pintor, amante del piano y combatiente intransigente. Premio de Investigación Histórica “Dr. Juan Bruno Zayas”, el más joven de los Generales del Ejército Libertador, quien sólo vivió 29 años y participó en más de 100 acciones de guerra. De él Antonio Maceo dijo: “Si yo muero Juan Bruno, debe ser mi sustituto” y el Premio de Investigación Histórica “Dr. Eduardo Bernabé Ordaz”, Comandante de la Sierra Maestra. Al triunfo de la revolución transformó el hospital psiquiátrico de La Habana, de una réplica del infierno de Dante en centro insignia de la psiquiatría cubana.
Los coloquios multidisciplinarios HISTARTMED 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2012, 2014 y 2016 han contado con más de trescientos delegados cada uno, donde se han abordado temas por grandes personalidades de la cultura cubana en representación de la oficina del historiador de la ciudad, el ballet nacional de Cuba, el centro de estudios martianos, el museo de la necrópolis “Cristóbal Colón”, el historiador del ministerio de salud pública, la casa de los Orishas, las embajadas de Egipto, Angola, Alemania, Austria, España; las sociedades cubanas de medicina interna, cirugía y enfermería y una amplia representación de los profesores consultantes y de méritos, varios vicerrectores, el rector  de la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana y el viceministerio de docencia del Ministerio de Salud Pública.
Forman parte de los antecedentes del proyecto: más de cien conferencias sobre historia, arte y medicina, una multimedia que incluye ponencias, una galería de obras de arte, una galería de música y un diccionario con datos de la vida, obra, enfermedades y causas de muerte de trescientas personalidades cubanas y universales, que los creadores y fundadores han puesto a disposición de todas las facultades de ciencias médicas de la ciudad.
Se han efectuado varios cursos de verano en La Habana, Pinar del Río y Santiago de Cuba, cinco tiempos electivos para estudiantes de tercero a quinto año de la carrera de medicina, cinco versiones de un diplomado de cuatrocientas cincuenta horas de duración con una matrícula total de cien diplomantes que lo concluyeron satisfactoriamente. Los diplomados son una de nuestras actividades científicas, basada en una enseñanza modular, semipresencial en la que debatimos acerca de diversas temáticas: personalidades, alimentos, religiones, bellas artes, guerreros y patriotas, mitología, lenguas y culturas. Combinando los aspectos teóricos (conferencias y seminarios) con recorridos a los lugares relacionados con los temas.
La llegada a los medios televisivos y radiales, con un espacio semanal en la Revista Informativa Hola Habana, en la sección titulada: HISTARTMED, que es seguida por miles de televidentes de la ciudad y del país, pues posee cobertura nacional a través del Canal 2, el segundo en importancia en el país; el programa “Páginas de la Medicina” en el Canal Educativo y el intercambio cada lunes en el Magazine “De Mañana” de Radio Taíno, con cobertura internacional y de gran aceptación entre los radioescuchas, contribuyó a extender el proyecto, convirtiéndolo además en un espacio para la comunidad. El mismo público habanero que comenzó a darse cita una vez al mes, en el Museo de Artes Decorativas en la Peña.
El 20 de febrero de 2012 se inaugura el Centro de Estudios HISTARTMED de la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana con un trabajo organizado en tres áreas específicas: docencia, investigación y extensión universitaria y con sede en la facultad de ciencias médicas “Julio Trigo”, el mismo escenario que inspiró, vio nacer y crecer a este proyecto que en estos diez años ha vinculado la historia y el arte con la medicina.
La creación de varias cátedras de estudios, ha constituido una fortaleza en la consecución del trabajo, que no sólo lo ha limitado a la propia Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, sino que nos ha permitido llegar a la Escuela Latinoamericana de Medicina, la Escuela Preparatoria de Cojímar y las Universidades Médicas de Guantánamo, Villa Clara y de Ciencias Militares “Luis Díaz Soto”, cada una de ellas con una labor de integración que se especializa acorde a los educandos y educadores, siempre inspirados en la frase del Dr. Letamendi: “Quien sólo sabe medicina, ni de medicina sabe”.
Loables pudieran ser calificados los esfuerzos para integrar estas ciencias en particular, con un capítulo para los profesionales y otro para los estudiantes de las carreras de ciencias médicas. En el año 2005 creamos un conjunto que nombramos “grupo de oro HISTARTMED”, integrado por alumnos de excepcional rendimiento pertenecientes a la vanguardia que lleva el nombre de “Dr. Mario Muñoz Monroy”, el médico cubano que al conocer de los labios del propio Fidel Castro que el ataque al cuartel Moncada sería el 26 de julio de 1953, le dijo: ¡Qué fecha has escogido! ¡Hoy cumplo 41 años, y los pongo en tus manos, que tienes 26!. En “La historia me absolverá”, Fidel expresó: "El primer prisionero asesinado fue nuestro médico, el doctor Mario Muñoz, que no llevaba armas ni uniforme y vestía su bata de galeno...". Con la quimera de contribuir a que  aquellos jóvenes cubanos del siglo XX, que con nuevos retos debían defender su revolución con la misma fuerza del Dr. Muñoz y conociendo que nuestros estudiantes de medicina se gradúan con un insuficiente nivel de cultura general, que mantienen durante su vida profesional, aplicamos en ellos un programa de temas de extensión universitaria integrado a las asignaturas del plan de estudio de medicina, que incluía: información cultural y vinculación de las enfermedades con las personalidades célebres que las padecieron. Iniciamos este programa discutiendo los consejos de Esculapio y el Juramento Hipocrático,  grandes médicos de la historia como Galeno, Avicena, e Hipócrates y los paradigmas de la medicina cubana, mitología grecolatina, voces del Bell Canto, géneros musicales, grandes músicos, pintores, literatos, arquitectos, sus obras y la huella de las enfermedades en ellas. Con este programa especial este grupo de estudiantes aprendió a diferenciar un relieve de un bulto redondo, los diferentes estilos arquitectónicos, todo ello mientras transitaban por el primer y segundo año de la carrera de medicina. Al llegar a tercer año, mientras recibían las clases de enfermedades infecciosas, del sistema nervioso, respiratorias,  cardiovasculares, hemolinfopoyéticas, podían aprender acerca de la tuberculosis que padeció Fidelio Ponce, pintor cubano, ingresado por esta afección en el antiguo sanatorio “La esperanza”, hospital antituberculoso de La Habana, en el cual también estuvo internado el asaltante al cuartel Moncada, que hoy le da nombre a esta institución y a su facultad aledaña, Julio Trigo López, quien en realidad padecía una hemoptisis debido a una  Bronquiectasia. Hablar de enfermedad cerebrovascular también nos permite acercarnos a la obra de Johann Sebastian Bach y Eliseo Grenet, a la genialidad de Capablanca, fallecidos por esta causa. En cada obra de Dostoievski había un personaje que padecía epilepsia, enfermedad que lo aquejaba. Las formas clínicas de la bronconeumonía podían abordarse y a la vez hacer referencia a que fue la causa de muerte del padre de la patria, el general Calixto García, así como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) que dio al traste con la vida del  filósofo alemán  Karl Marx. En cada semestre de cada año escolar al transitar por las diferentes asignaturas, nacían nuevas iniciativas para leer y aprender sobre mujeres célebres, musas que inspiraron a poetas en la rotación de ginecoobstetricia, afecciones quirúrgicas e historia de la cirugía, enfermedades neoplásicas en personalidades como: Félix B. Caignet (cáncer de pulmón), Rita Montaner (neoplasia de esófago), el de ileón en el ilustre médico Gustavo Aldereguía y en la región del recto en célebres como Rossini y Debussy. La asignatura de psiquiatría es a su vez un excelente pretexto para conocer la pintura de Gauguin, Dalí y abordar los trastornos psiquiátricos desde la historia, el arte y la medicina. Otorrinolaringología para discutir acerca de sordos célebres, oftalmología sobre Braille e invidentes famosos, dermatología para los sifilíticos célebres como Manet, Degas, Paganini, para lo cual elaboramos en esos años el diccionario de 300 personalidades, sus vidas, obras, enfermedades y causas de muerte, la multimedia  y el manual HISTARTMED con 100 temas integradores de esta temáticas.
Si se olvida el pasado no podremos entender el futuro. El arte, la cultura es la mejor defensa que tenemos de nuestros propios ideales y son las carreras que se estudian en las universidades de ciencias médicas, las más nobles por ser las más relacionadas con los seres humanos. Esos hombres y mujeres que por profesión tenemos que prevenir las enfermedades y curar a otros, debemos no ser sólo centinelas de la salud, sino también promotores de la cultura. Cultura que no se alcanza sólo con el deseo, como nos enseñó nuestro apóstol: “La hora de acción no es hora de aprender, es preciso haber aprendido antes” y es en ese empeño que HISTARTMED se propone contribuir a formar un médico cubano culto.

CONCLUSIONES:
    HISTARTMED desarrolla una labor científico cultural de las Universidades de Ciencias Médicas de la Habana, Guantánamo, Villa Clara, Escuela Latinoamericana de Medicina y la Universidad de Ciencias Militares “Luis Díaz Soto”.
    El proyecto HISTARTMED, a través de la vinculación de la historia y el arte con la medicina contribuye a aumentar el nivel cultural de estudiantes y profesores de las universidades.
    HISTARTMED dispone de variados materiales impresos y digitalizados que contribuyen a divulgar sus investigaciones en estar tres ramas del saber.
    Con la unión de imagen, música e información se han realizado conferencias y multimedias que han despertado el interés en nuestra población habanera.
    Los profesionales de la salud cubanos están técnicamente bien preparados y pueden convertirse en promotores de la cultura nacional y universal.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
1.    Temas de Historia, Arte y Medicina. Editorial Génesis Multimedia. Ciudad de la Habana 2006. ISBN 959 -7124-75-0. Autor principal.
2.    Vincent van Gogh e intoxicación digitálica. Revista Avances Médicos Dominicana. Nro. 5. Edición Especial. Sección Historia, Arte y Medicina. Pág. 8.  Enero 2010. ISSN 1998-7617.
3.    Centinelas de la salud y promotores culturales. Revista Electrónica Zoilo Marinello Vidaurreta, suplemento especial RNPS-1824 ISSN 10293027. Las Tunas 2012
4.    Dr. Néstor Rodríguez, un hombre de la historia, el arte y la medicina. Revista Habanera. Volumen 12, No 3. Año 2013. ISSN 1729-519 X / RNPS: 2034.

 

Tavito, el compañero inolvidable

TAVITO, EL COMPAÑERO INOLVIDABLE

POR: María del Carmen Amaro Cano.Profesora Consultante. FCM “General Calixto García”.

 

El Dr. Octavio de la Concepción y de la Pedraja (Tavito), formado como médico y cirujano en los servicios de nuestro querido Hospital General Calixto García, permanecerá eternamente en nuestro recuerdo, por su entera dedicación a la causa de la libertad, la dignidad y la justicia social.

El 8 de octubre de 1967, el Che había intentado romper el cerco durante la noche, con la intención de llegar a Valle Grande. Durante el desigual combate de ese día, el Che y un reducido grupo de compañeros aguantan heroicamente el ataque del Ejército para que los compañeros que se encuentran en malas condiciones de salud, entre ellos, Tavito (el Moro, Muganga, Morogoro), puedan salir escoltados.

Solo tres de los dieciséis cubanos combatientes sobrevivieron. Parte de ese grupo, comandados por Ernesto Guevara, logran llegar hasta la Quebrada del Yuro, donde este último sería herido, capturado y asesinado al día siguiente.

Tavito se encontraba entonces muy enfermo, con una fuerte ciatalgia que no le permitía apenas caminar, motivo por el cual el Che lo envió con un grupo de enfermos y heridos, que su pelotón cubriría.

Después de tres jornadas de caminata continua, sin alimentos y con sed, llegan el 12 de octubre a la confluencia de los ríos Mizque y Grande, punto custodiado por tropas para evitar que pudieran obtener agua. Cuando los guerrilleros tratan de llegar al río en busca del necesario líquido, los soldados abren fuego. Ellos ripostan y continúan decididos su avance hasta que todos caen acribillados por las balas enemigas.

El grupo logró llegar hasta Cajones donde fueron alcanzados por las tropas del ejército boliviano y ultimados el 12 de octubre, siendo enterrados clandestinamente.

A solo 4 días de cumplir 32 años de edad, caía en combate “Muganga” -que en swahili significa “médico” o “adivino”- sobrenombre que había adquirido en la lucha de Liberación de El Congo, en la que había participado con el grupo de cubanos, dirigidos por el Che.

Tavito está indisolublemente ligado a la historia del Hospital General Calixto García. En su Sala de Maternidad nació el 16 de octubre de 1935. En los distintos Servicios de Clínica del hospital, realizaría sus prácticas de medicina, carrera que tuvo que interrumpir en 1957, por el cierre de la Universidad, durante la dictadura batistiana.

Regresó a Tacajó, donde se habían instalado sus padres desde la época de su niñez, y allí se vinculó al M-26-7. Poco después tomó el camino de la montaña y se unió a las fuerzas rebeldes de Raúl Castro, con las que permaneció hasta el fin de la guerra.

Al triunfo de la Revolución ocupó responsabilidades en la Jefatura de la Sanidad Militar y en la Organización Nacional de Inválidos (ONDI). Paralelamente reanudó y finalizó sus estudios de medicina. Tras un curso de medicina militar de batallón, fue nombrado Jefe de la Sanidad Militar y cirujano en el hospital de Baracoa, donde realizó su Servicio Médico Rural. Allí fue electo trabajador ejemplar e integró las filas del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), con sólo 27 años.

Con estos créditos regresó al Hospital General Calixto García, su lugar natal –en el sentido literal de la palabra- a iniciar su Residencia en Cirugía, con el privilegio de contar como Profesor al Jefe del Departamento, Doctor José Antonio Presno Albarrán, paradigma de médico, cirujano y hombre comprometido socialmente con su tiempo, quien fallecería once años más tarde de la caída en combate de su alumno, el 14 de octubre de 1978.

José Ramón Machado Ventura, ex ministro de Salud Pública y ya por ese entonces Miembro del CC del PURSC, fue quien propuso a Tavito al Che para acompañar a éste en su lucha africana.

En Congo fueron varios los médicos que participaron con el Che en la guerrilla, de diferentes especialidades: cirugía general, ortopedia, medicina interna y epidemiología. Todos ellos de profundas convicciones revolucionarias y, aunque jóvenes, con buena preparación científico-técnica. Entre ellos, el Che eligió a Tavito para acompañarle a Bolivia. Se convertía así en combatiente-médico y médico-combatiente, en la Sierra, en El Congo y en Bolivia.

Tavito es la suma y compendio de un hombre común y corriente que supo alcanzar el grado de extraordinario en los momentos necesarios. “Ser hombre es dificilísima y pocas veces lograda tarea” -dijo el Apóstol.

Al pensar en aquel joven que asumiera la responsabilidad de luchar por las mejores causas en África y América, después de haber participado en la lucha por la liberación de su Patria y en la fase inicial de la construcción de una nueva sociedad mas justa para todos los cubanos, vienen a la memoria aquellas palabras del Che en El socialismo y el hombre en Cuba: “El revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esta cualidad. Nuestros revolucionarios de vanguardia tienen que idealizar ese amor a los pueblos, a las causas más sagradas y hacerlo único, indivisible”.

No cabe duda que Tavito fue un hombre que amó intensamente la vida, que no pudo ocultar ante nadie su profundo amor hacia Hilda, su madre; que disfrutó del cariño de su familia, del afecto y reconocimiento sinceros de sus pacientes, camaradas y amigos; y que ofreció su generoso corazón a la Revolución y al trabajo de su profesión; pero también al trabajo voluntario agrícola y de la construcción de nuevas obras para la sociedad en la que vivió, y que contagió a todos con su juvenil entusiasmo y alegría.

Hoy, a pocos días de conmemorar el aniversario 78 de su natalicio, y recordar con profundo dolor y tristeza su desaparición física, hace ya 46 años, queremos patentizar, una vez más, nuestra fidelidad a su recuerdo.

¡Su ejemplo constituye, hoy y por siempre, modelo de combatiente por la libertad, la dignidad y la unidad de la Patria Americana y de todos los pueblos del mundo que aspiran a un mañana mejor!.

Dra. Ana Larralde Pineda. Primera mujer especialista en Cirugía Máxilo Facial en Cuba

Autores :

Nelson Miguel  Aguiar  Gonzalez de la Peña :Profesor Auxiliar de Historia de la Medicina . Metodologo del Centro de estudios Humanisticos de las Ciencias Medicas UCM-H. Secretario de la Sociedad Cubana  de Historia de la Medicicna nelson.aguiar@infomed.sld.cu

Lourdes Matilde Benitez Piñón: Profesora Auxiliar de Comunicación y Salud. Metodologa del Centro de Estudios Humanisticos de las Ciencias Medicas UCM-H

Antonio Pavia Arguelles :Profesor Instructor de Filosofia y Salud .Profesor de Filosofia de FCM ."Julio Trigo Lopez" UCM-H

 

RESUMEN:

En ocasión de cumplirse próximamente, en el mes de mayo, 50 años de la creación de la Cirugía Máxilo Facial en Cuba como especialidad, se le rinde tributo a la doctora Ana Larralde Pineda, primera mujer especialista en esta ciencia quirúrgica. El artículo pretende homenajear su trayectoria académica, científica y política. Se destacan aspectos relacionados con su origen familiar, los estudios básicos y universitarios, labor docente y asistencial así como elementos relacionados con su especialidad, labor científica, misiones internacionalistas y reconocimientos recibidos, entre otros; recogidos a través de la entrevista como método fundamental, y tomados de su expediente profesional. Es interés de los autores divulgar la vida y la obra de esta revolucionaria mujer, ejemplar profesora y consagrada cirujana máxilo facial para que estudiantes, profesores y trabajadores del sector conozcan su meritorio desempeño.

 

INTRODUCCIÓN

Es incuestionable que la Dra. Ana Larralde Pineda, fue una figura destacada dentro de la Cirugía Máxilo Facial en Cuba donde se convirtió en la primera mujer que obtuvo el título de especialista de esta ciencia quirúrgica.

Durante su vida mantuvo una brillante trayectoria académica, científica y política. Fue ejemplo de superación y entrega a su profesión con una sólida formación humanista y revolucionaria que la hicieron merecedora del respeto y admiración de estudiantes y profesores.

La doctora Ana Larralde obtuvo el título de Especialista de 2do Grado en Cirugía Maxilo Facial, alcanzó las categorías de Profesora Auxiliar y Consultante, fue fundadora y Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Cirugía Máxilo Facial y Jefa del Servicio de Cirugía Máxilo Facial del Hospital Docente Clínico-Quirúgico “Julio Trigo López”.

Por su contribución a la formación y desarrollo de su especialidad y su entrega incondicional al proceso revolucionario cubano se hizo acreedora de múltiples distinciones y reconocimientos.

Sirva este artículo como justo y merecido  homenaje a esta abnegada cirujana, excelente profesora  y revolucionaria mujer que con su vocación de servicio enalteció la especialidad de Cirugía Máxilo Facial en Cuba.

 

DESARROLLO

La Dra. Ana Larralde Pineda nació el 31 de diciembre del año 1935 en Mayajigua, provincia Sancti Spíritus, en el seno de una familia acomodada de extracción social campesina. Es hija de Ana María Marcela Pineda, cubana y Ernesto Modesto Larralde Sainsori, de origen vasco; pequeños agricultores, propietarios de una finca de 3 caballerías de tierra, que en el año 1965 entregaron al Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA).

En el año 1941 inició sus primeros estudios en la Escuela Pública de Mayajigua y los culminó en la  Escuela Primaria, anexa a la Escuela Normal de Santa Clara, donde se graduó de 6to grado. Continuó sus estudios en la Secundaria Pública hasta 1950.

En el año 1951 comenzó a estudiar en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara;  graduándose en 1955, a la vez que estudiaba del 1ro a 3er años en la Escuela Normal para Maestros de la propia ciudad. Concluyó el 4to año en la Escuela Nocturna para Maestros en La Habana donde se graduó.

En el año 1956 inició sus estudios universitarios en la Escuela de Estomatología de la Universidad de La Habana. En esta época, militó en las filas revolucionarias contra la dictadura de Fulgencio Batista;  participó activamente como colaboradora del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) en el traslado de propagandas, visitas a presos políticos e integrándose a diversas acciones en la calle, etc.

En el período del cierre de la Universidad, por los acontecimientos revolucionarios y el recrudecimiento de la lucha contra Batista, trabajó como maestra de Primaria en la Escuela “Santana” en el Cotorro. Al reiniciar la Universidad sus actividades docentes se reincorporó a la misma, graduándose en el año 1961 como Doctora en Cirugía Dental.

En el mismo año, al concluir sus estudios superiores, contrajo matrimonio con el Dr. Ixo Porfirio Gallo Cortés, médico de una destacada trayectoria como combatiente revolucionario, quien años más tarde fuera profesor Titular y Consultante de Ginecología y Obstetricia de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana (UCM-H).

Recién concluida su carrera se incorporó a trabajar como estomatóloga en el Hospital Patricio Sierra Alta, en Maisí, antigua provincia de Oriente, donde laboró desde el año 1962 a 1963. Posteriormente se trasladó a la Clínica Estomatológica de Miramar, allí permaneció trabajando hasta 1964. Comenzó en este año la Residencia de Cirugía Máxilo Facial, en el Hospital “Freyre de Andrade” (antiguo Hospital Emergencias) y se gradúa como Especialista de 1er Grado en Cirugía Máxilo Facial en el año 1966, convirtiéndose, a partir de este momento, en la primera mujer especialista en Cirugía Máxilo Facial en Cuba.

 Inmediatamente comenzó a trabajar como Cirujana Máxilo Facial en el Hospital Provincial de Santiago de Cuba hasta el año 1970. Unido a este trabajo, inició sus actividades docentes al obtener la categoría de Profesora Instructora en la Facultad de Estomatología de la Universidad de Oriente. A partir del año 1970 hasta 1977 fue profesora de pre y postgrado en el Hospital “General Calixto García” de la provincia La Habana.

Desde el año 1977 hasta su deceso se desempeñó como profesora de la Facultad de Estomatología de la UCM-H, transitando por las diferentes categorías docentes hasta obtener la Categoría Principal de Profesora Auxiliar y la Categoría Especial de Profesora Consultante. Alcanzó el título de Especialista de 2do Grado en Cirugía Máxilo Facial el 27 de julio del año 1987.

Al triunfar la Revolución cubana en 1959, la doctora Larralde se integró plenamente al nuevo proceso; fue fundadora de las Milicias Revolucionarias y formó parte de la Brigada José Antonio Echeverría de la Escuela de Milicias. En el año 1961 se incorporó como Oficial de la Reserva en la Escuela de Preparación Militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR); al fallecer ostentaba el Grado de 1er Teniente de la Reserva. Por esta época impartió cursos de superación política y de preparación combativa en Santiago de Cuba.

Fue fundadora de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Estuvo movilizada en el mes de abril del año 1961, cuando ocurrió el ataque a Playa Girón; y también durante la Crisis de Octubre del año 1962, en el Hospital Patricio Sierra Alta, en Maisí, donde se encontraba trabajando.

        La profesora Larralde, a través de toda su vida mantuvo una destacada participación en actividades políticas, sociales y sindicales; convirtiéndose en una protagonista activa del proceso revolucionario.  Participó en numerosos trabajos voluntarios y movilizaciones en la agricultura, específicamente en la zafra azucarera y del café. Como cirujana especialista fue escogida para realizar guardias hospitalarias, trabajando, en determinadas fechas y conmemoraciones especiales, vinculada al Departamento de Seguridad Personal del Ministerio del Interior (MININT). Ocupó diversos cargos en el CDR “Edor Reyes”, al cual pertenecía; siendo Organizadora y Vice-Presidenta del mismo, así como responsable, durante varios años, del Frente de Salud Pública y de Orientación Revolucionaria en la Delegación de la FMC. Igualmente se desempeñó como Organizadora del Buró Sindical del Hospital “General Calixto García”  desde el año 1977 hasta 1981.

Por su combatividad revolucionaria y ejemplo personal alcanzó la condición de militante del Partido Comunista de Cuba (PCC) en el año 1978. Durante su vida en las filas de la organización fue elegida para ocupar diferentes cargos, siendo Organizadora y Secretaria del Núcleo Nº 3  del Hospital “General Calixto García” entre los años 1980 a 1986. En su trayectoria como militante recibió diferentes cursos de actualización política, de Materialismo Dialéctico e Histórico, así como el Curso para Secretarios Generales en la Escuela Superior del Partido “Olo Pantoja” en 1984.

Cumplió misión internacionalista como profesora en la Universidad de Estudio de Desarrollo de Tamale, Northem Region, República de Ghana desde octubre de 1999 hasta julio del año 2000. Las autoridades de la universidad y el hospital donde brindó su colaboración, dieron excelentes referencias sobre su capacidad profesional y su disposición para enseñar y cumplir los compromisos contraídos.

Desde octubre del 2005 hasta julio del año 2006 se desempeñó como profesora de la asignatura Cirugía Bucal, impartida a estudiantes de 4to y 5to años de la Facultad de Estomatología de la Universidad de Sana’a en Yemen obteniendo magníficos resultados de trabajo. El núcleo del Partido al cual perteneció en dicha misión refirió, en su evaluación como militante, que fue ejemplo de dedicación y sacrificio, señalándola como una profesora de elevada preparación científica y política que le permitía cumplir cualquier misión, en cualquier país, por difíciles que fueran las condiciones del lugar.

Hasta el final de sus días, la doctora Ana Larralde  se desempeñó como Jefa de los Servicios de Cirugía Máxilo Facial en el Hospital Docente Clínico-Quirúrgico “Julio Trigo López”, miembro del Consejo de Dirección y Presidenta del Consejo Médico Auditor del propio hospital, responsabilidades que simultaneaba con su labor como profesora Auxiliar y Consultante  en su especialidad.

La profesora  fue fundadora de la Sociedad Cubana de Cirugía Máxilo Facial; alcanzó la condición de Miembro Titular de la misma y fue Miembro de la Junta de Gobierno, durante 2 períodos, desde el año 1975 a 1977 y del año 1980 a 1983.

Esta  profesora,  poseedora de un gran saber científico, desarrolló una larga e intensa labor intelectual durante su vida profesional. Impartió 30 Cursos Postgrados; participó en más de 50 Eventos Científicos, nacionales e internacionales, en los cuales presentó trabajos que, por su calidad y aportes al conocimiento, fueron premiados en múltiples ocasiones. Tutoró 15 trabajos de terminación de Residencias de Cirugía Máxilo Facial e integró 34 Tribunales de Exámenes Estatales de esta especialidad. Es autora de  15 artículos científicos que fueron publicados en diversas revistas especializadas, nacionales y extranjeras, entre la que se cuenta la Revista Cubana de Estomatología. Es autora además de un Capítulo del Libro “Patología Bucal. Afecciones clínico- quirúrgicas de las glándulas salivales”. También realizó  varias investigaciones científicas.  

Es importante señalar que la doctora Larralde tuvo una reiterada participación en Congresos relacionados con su profesión, entre los que sobresalen:

·        VI, VII, VIII, IX Congreso Nacional de Estomatología (1963, 1966, 1976, 1980)

·        X, IX, Congreso Médico Nacional (1963, 1966).

·        IV, VI Congreso de Cirugía Maxilfacial (1977, 1985)

·        XI Congreso Nacional de Ortodoncia (1984)

·        II Congreso de Prótesis Estomatológicas (1985)

·        VII Congreso de la Sociedad Cubana de Cirugía Maxilofacial (1989)

·        I Congreso Latinoamericano de Cirugía Maxilofacial (1993)

En su meritoria trayectoria política, profesional y académica dedicada al servicio de la estomatología y la cirugía revolucionarias cubana,  se le otorgaron importantes  distinciones y reconocimientos, entre los que se destacan:

  • La Medalla Distinción Manuel “Piti” Fajardo
  • Orden Frank País de 2do Grado.
  • La Medalla Distinción por la Educación Cubana.
  • Medalla de la Alfabetización.
  • Diploma de Reconocimiento XX Aniversario de Servicios al MININT.
  • Sello Fundador de las Milicias Universitarias.
  • Placa Conmemorativa por el Centenario de la Escuela de Estomatología.

CONSIDERACIONES FINALES

La doctora Ana Larralde Pineda integró el segundo grupo de Residentes de su especialidad formados por la Revolución, convirtiéndose en la primera mujer especialista en Cirugía Máxilo Facial en Cuba.

Con su desaparición física la cirugía Máxilo Facial cubana perdió a una excelente y calificada profesional, hábil cirujana y ejemplar profesora. Sus estudiantes, colegas y familiares, la recuerdan como una mujer modesta, sencilla, revolucionaria, consagrada a su profesión y dedicada a la familia que creó.

Falleció en la Habana el 24 de septiembre del año 2009, a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio, a los 63 años de edad.

 

 FUENTES CONSULTADAS

1. Expediente de Cuadros de la Dra. Ana Larralde Pineda.  

2. Entrevista en profundidad realizada a:

  - Dr. Ixo Gallo Larralde (hijo)

  - Lic. Niurka Fonseca Méndez (nuera).

  - Dr.C., Profesor Titular y Consultante Félix Companioni Landín (compañero de

    trabajo en la Facultad de Estomatología de la UCM-H)

 

 

 

Dr. Ambrosio Medrano Herrera (1674-1753)

Lic. José Antonio López Espinosa y Dr. José López Sánchez
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas

A través de la historia han existido hombres notables por haber puesto al servicio de sus contemporáneos sus dotes de erudición y talento. También han vivido otros que sin muchas virtudes personales e, incluso con actitudes criticables, merecen ser recordados por haber protagonizado acontecimientos de gran relevancia. Uno de los nombres que debe figurar en esta relación es el de Ambrosio de la Concepción Medrano Herrera, uno de los fundadores del primer claustro de la Facultad de Medicina en la Real y Pontificia Universidad del Máximo Doctor San Jerónimo de La Habana, junto con Francisco González del Álamo y Martínez de Figueroa, el francés Louis Fontaine Culembourg y los primeros estudiantes cubanos de Medicina en la Universidad, que luego fueron sus colegas, a saber, José Arango Barrios Siscara, Esteban de los Ángeles Vázquez Rodríguez y José Melquiades Aparicio de la Cruz.
Hijo de Pedro Medrano y de Tomasa Herrera, Ambrosio Medrano vio la primera luz en La Habana el 7 de diciembre de 1674. Estudió la carrera de Medicina en la Universidad del angélico Dr. Santo Tomás de México, donde obtuvo el grado de Bachiller el 29 de agosto de 1698. Tras cumplir el período de prácticas reglamentario, fue aprobado por el Tribunal del Protomedicato de aquella ciudad al ejercicio de la profesión el 12 de octubre de 1700. A su regreso a Cuba, presentó su título al Cabildo habanero el 21 de enero de 1701, aceptado luego del dictamen favorable de los doctores Francisco del Barco Hernández y Francisco Teneza Rubira.
De su ejercicio profesional como médico en La Habana no existe constancia alguna hasta la fundación de la Universidad Pontificia. Es posible que hasta entonces se haya dedicado al trabajo sacerdotal, pues en México no sólo había cursado la carrera médica, sino también la eclesiástica, por lo que volvió a su país con el título de Bachiller en Medicina y revestido con los hábitos clericales.
Tiempo después de que González del Álamo inaugurara el 12 de enero de 1726 sus cursos de Medicina en el convento de San Juan de Letrán, el bachiller Medrano siguió la iniciativa de éste y tomó parte en ellos. La muerte prematura de González del Álamo, ocurrida el 2 de marzo de 1728, ya designado para integrar el primer claustro de medicina y para asumir la regencia de la cátedra de Prima (Fisiología), dio a Medrano entrada en ese claustro, además del nombramiento de titular de la cátedra, de la que se convirtió de hecho en fundador. Al efecto incorporó su título a la Universidad en la misma fecha en que se le otorgó la regencia de la cátedra, según consta en el primer libro de acuerdos, asiento segundo, donde se puede leer que “el 10 de Abril de 1728 se incorporó el Br. D. Ambrosio Medrano y se le despachó título de Catedrático de prima por muerte del Br. González Alamo”.
Es evidente que gozaba de gran influencia, tanto entre las autoridades civiles como entre las órdenes religiosas. Ese mismo año 1728 el Cabildo decidió informar sus méritos al Rey y, por otra parte, el Gobernador le confirió el título de Protomédico. Si bien tal designación fue aceptada por el Ayuntamiento el 23 de diciembre de 1729 y no tuvo oposición por parte del Protomédico Francisco Teneza, no fue aprobada por el Rey quien, en Real Cédula del 12 de julio de 1730, aclaró que un nombramiento de ese tipo era una facultad privativa suya y en ese caso no se podía aplicar por semejanza o extensión la facultad o prerrogativa que gozaban los Protomédicos de México y Lima respecto a los catedráticos de Prima.
Según la legislación vigente entonces en la Universidad, todo el que adquiría una cátedra tenía de oficio derecho a obtener los títulos de Licenciado y Doctor sin pagar propinas, por lo que, previo el cumplimiento de los requisitos de examen, se le concedió la investidura y el título de Licenciado el 8 de noviembre de 1830 y el de Doctor el 25 de agosto de 1831. Ambos títulos ocupan el número tres en la relación de los concedidos por la Universidad de La Habana desde su fundación. Para ese objeto expuso como tesis una cuestión del Libro 20 de Aforismos de Hipócrates: Convultiones en febris. Sus argumentales fueron los médicos Francisco Moreno de Alba, Felipe Acosta Cerezo, José Arango Barrios y José Melquiades Aparicio.
A la muerte de Fontaine, ocurrida el 29 de agosto de 1736, Teneza solicitó se suprimiera la plaza de Protomédico segundo para evitar que Medrano la ocupara. Sin embargo, el Rey desestimó la petición y se la otorgó el 9 de diciembre de 1737. El 24 de enero de 1738 tomó posesión de ese cargo ante el Cabildo. Al fallecer Teneza el 15 de marzo de 1742, pasó a ocupar en propiedad la plaza de Protomédico regente dejada por éste, tras la aprobación del Ayuntamiento el 6 de abril siguiente.
Una vez en posesión de ese cargo, asumió una actitud impositiva y personalista, al punto de llegar a denegar los derechos de otros. En una ocasión Arango Barrios denunció ante el Rey varias irregularidades cometidas por él en el ejercicio de sus funciones de Protomédico regente, entre ellas la de infringir la Ejecutoria del Consejo de Indias de 1733, en virtud de la cual estaba obligado a asistir a los exámenes y al pase de visita de los hospitales. Esto condujo a que por Real Cédula del 4 de octubre de 1746 se le ordenara el cumplimiento estricto de sus deberes. Poco escrupuloso en observar la ética, cierta vez fue denunciado por los boticarios José y Antonio Urrutia y Francisco de Prados por vender medicamentos, que traía de México, a través de terceras personas. En más de una ocasión se le culpó de otorgar títulos de cirujano y boticario a personas ineptas.
No se dispone de información que permita conocer su capacidad teórica y práctica como médico. Sólo se ha hallado la referencia de un certificado que extendió a un paciente con el diagnóstico de gota. Asimismo es factible que el tiempo que dedicaba a sus obligaciones eclesiásticas haya redundado en perjuicio de sus deberes como catedrático. En este caso es preciso pues preguntarse si Medrano fue primero médico y después sacerdote o si, como es más probable, sucedió lo contrario.
No se ha podido precisar la fecha exacta de su fallecimiento pues, aunque su nombre está registrado en el libro de la parroquia del Espíritu Santo, el deterioro de ese documento hace ilegibles los datos en su partida de defunción. Es muy posible que ésta se haya producido entre el 15 de abril y el 18 de mayo de 1753. La primera fecha indica su último acto como Protomédico y, la segunda, la notificación de su deceso, hecha ante el Cabildo por el doctor José Arango Barrios cuando asumió las funciones de primer Protomédico.
De cualquier manera, ha quedado para la historia que, con independencia de su grado de erudición y de su dedicación al magisterio, Medrano fue el primero en ocupar en la práctica la cátedra de Fisiología que desempeñó hasta su muerte. Este hecho, unido al de haber sido uno de los fundadores de la enseñanza de la Medicina como ciencia en la Real Universidad Pontificia, le confirió el derecho a que su nombre pasara a la posteridad como precursor de la docencia médica en Cuba.
 

BIBLIOGRAFÍA

Archivo de la Catedral de La Habana. Libro 6 de bautismos, folio 18, número 3.
Archivo Central de la Universidad de La Habana. Libro 1ro. de Doctores. Folio 12.
Cowley RA. Breves noticias sobre la enseñanza de la Medicina en la Real y Pontificia Universidad del Máximo Doctor S. Jerónimo. Habana: Imprenta y Librería de A. Pego, 1876. p. 133-135.
Delgado García G. Historia de la enseñanza superior de la Medicina en Cuba 1726-1900. Cuad Hist Salud Pub 1990;(75):27.
López Sánchez J. La Medicina en La Habana (1550-1730). Cuad Hist Salud Pub 1970;(47):121-124, 264, 285-286, 288-290, 318.
----. La Medicina en La Habana (1731-1800). Cuad Hist Salud Pub 1970;(48): 40-44, 63-64.
---. Cuba. Medicina y civilización. Siglos XVII y XVIII. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1997. p. 273-274.
López Serrano E. Efemérides médicas cubanas. Cuad Hist Salud Pub 1985;(69):60, 212.
Rosaín D. Necrópolis de la Habana. Historia de los cementerios de esta ciudad. Habana: Imprenta “El Trabajo”, 1875. p. 307.
 

La noche en que los jinetes del apocalipsis cabalgaron sobre Songo

Autor: Dr. Miguel González-Carbajal Pascual Especialista de 2do Grado en Gastroenterología Profesor Auxiliar de Gastroenterología de la Facultad Calixto García, Investigador Auxiliar carbajal@infomed.sld.cu
Una vez, cuando le participaron que una joven, a quien conocía, había escogido como carrera universitaria, Historia del Arte, escuché a un distinguido Profesor de Medicina —cuyos conocimientos académicos son incuestionables—, exclamar:
“¡Qué lástima... una inteligencia perdida!”.
No pude menos que, primero, asombrarme y, después, luego de reflexionar sobre el hecho, más que una profunda decepción, se adueñó de mí un desasosiego difícil de explicar. Recordé toda la importancia que tiene para un hombre la cultura; porque las manifestaciones culturales son consustanciales al género humano y lo acompañan desde la lejana época en que se hospedaba en frías y húmedas oquedades entre las rocas; prueba de ello son las pinturas rupestres. Si ningún otro primate elaboró instrumentos de trabajo, tampoco expresó jamás, inquietudes culturales. Negar la cultura es como negar al hombre. Los valores culturales propiciaron, acompañaron y ampararon las más caras conquistas que a lo largo de la historia de la civilización ha logrado atesorar la humanidad; de ahí emana su trascendencia. Martí nos dejó sobre este tema un valioso legado; escojo esta frase: “...la madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus vicios, es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura” *. Mientras el Socialismo pone siempre su mirada en el futuro y es, en sí mismo, una colosal obra de promoción cultural; la más grande, diría yo, que registra la historia —la mejor prueba de ello es visible y palpable en nuestro propio país—; el fascismo proyecta su pensamiento al pasado —como lo denotan todos sus símbolos— y profesa un odio visceral a la cultura.
 
La noche aciaga
El peculiar fenómeno que es el fascismo desde el punto de vista ideológico no pudo escapar, al germinar en al ámbito caribeño, a exhibir ridículos ribetes tropicales. Su atuendo platanero no pudo ser más irrisorio... ni más patético. La noticia de la estólida osadía de la que harían gala sus aguerridos discípulos en la mayor de las Antillas, pudo muy bien estremecer en su tumba el egregio esqueleto del fiero señor del sur norteamericano, Nathan Forrest**.
Pues bien, cuenta un viejo amigo de mi familia, que en época no muy remota, durante la pseudorrepública, claro; hubo un grupúsculo de privilegiados oligarcas, en Songo ¾poblado de varios miles de habitantes situado en el levante insular, algo más allá de Santiago de Cuba¾, que en infame acto de execrable hidalguía, no vacilaron en emprender la ominosa empresa de organizar el Ku Klux Klan*** en dicha villa. Debo decir, en honor a la verdad y en aras, si cabe, de atenuar las circunstancias ¾lo que, de paso, pudiera proporcionar credibilidad adicional al relato¾; que por rara obra del destino la precaria burguesía cubana mostró siempre, como rasgo distintivo, una irreductible afición a parodiar todo lo que provenía del vecino país del norte.
¾Botalín ¾que tal es su apellido ¾ le interrumpo sorprendido: Aún hoy, cuando uno pasa por carretera a través de Songo, cuesta algún trabajo identificar blancos allí; casi todos son negros o mestizos. Y lo mismo podría decirte de La Maya. ¿Cuántos eran los miembros del Klan?
¾¡Cinco! —Me dice rotundo, extendiendo la palma de su mano con gesto hierático y sus cinco luengos dedos ¾no tan finos ya, como en su primera juventud, inquieta y revolucionaria¾; que ahora se ocupan de pintar magníficos lienzos que recrean los paisajes de su entrañable Santiago natal, para algunos la más caribeña de nuestras ciudades; hienden el aire para confirmar la cifra increíble.
Demos, por un instante, fueros a la imaginación para atisbar a los cinco trasnochados caballeros que congregados en conciliábulo secreto, engalanados con pulcras y costosas guayaberas de hilo sobre las que se proyecta el abultado abdomen, amparados en las sombras de una noche canicular, perturbados solo por el zumbido del vuelo de algún que otro zancudo y el ruido vigilante de los grillos, sus rostros de tez blanca ¾los únicos con esa tonalidad en el pueblo¾ adustos y sudorosos bajo la tenue luz; mientras urden cómo castigar mediante acciones punitivas de la más baja naturaleza, al resto de los humildes y pacíficos pobladores de la ciudad e imponerles su voluntad y sojuzgarlos más.
Los cinco, jinetes apocalípticos; la guerra, el conflicto civil, el hambre y la muerte; clavando con saña las espuelas en el odio. ¿El quinto? La brutalidad del despropósito envuelta en el disparate; centauro absurdo de esta triste muestra de una versión tropicalizada de la ideología fascista. Cuáles, sino ésos, han sido los legados del fascismo a su paso por la historia.
 
¡Un fascista bueno!
 No está de más, por tanto, ratificar que no hay, ni puede haber, un fascista bueno y mucho menos bondadoso; a no ser, quizás, que se trate de un mal fascista; circunstancia que se me antoja, por lo demás, muy rara ésa, en la que un fascista, aún deficiente, “de pacotilla” —no de pura cepa—, sea al mismo tiempo un hombre bueno, pero a la que, para no ser censurado de rigidez en mis apreciaciones, le otorgo al menos, el beneficio de la duda.
 Por estas razones, y a despecho de que uno de ellos, por cierto muy connotado, ¡qué nos importa su nombre!, se ufanó en proclamar:
¾“¡Cuándo oigo hablar de cultura, saco mi pistola!”
Mientras otros, los contemporáneos, se complacieron en arrojar misiles contra la población civil de Iraq ¾obedeciendo los requerimientos de su sed, no de justicia y libertad, sino de hegemonía política y petróleo—, para así, de paso, amedrentar al resto del mundo; convido a todos a ampliar los horizontes culturales y estudiar el fascismo, profundizar en su historia y conocer de sus hazañas. Es la mejor manera de aprender a repudiarlo.
* (“Tilden”, La República, Honduras, 1886, Obras Completas de José Martí. Tomo 13, pag. 301)
** (N: 13-7-1821. M: 29-10-1877) Autor de la masacre de ciudadanos negros en Fort Pillow. Se le señala como fundador y primer jefe del Ku Klux Klan. The Enciclopedia Americana. Conkey División. Copoyright 1958. Tomo 11. pag: 493-4
*** Ku Klux Klan, organización terrorista secreta creada en los estados sureños de Estados Unidos durante el periodo de la Reconstrucción que siguió a la Guerra Civil estadounidense y que se extendió geográficamente en el siglo XX. Pronto quedó convertida en una entidad ilegal.Los miembros del Klan creían en la inferioridad innata de los negros y por tanto estaban resentidos por ver a antiguos esclavos en condiciones de igualdad social. Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2003. © 1993-2002 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Dr. Eliecer Encinosa García-Espinosa. Una vida dedicada al servicio médico revolucionario cubano.

Autores: Nelson Miguel Aguiar González de la Peña, Profesor Auxiliar de Historia de la Medicina. Metodólogo del Centro de Estudios Humanísticos de las Ciencias Médicas. UCM-H, Secretario de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina y Lourdes Matilde Benítez Piñón, Profesora Auxiliar de Comunicación y Salud, Metodóloga del Centro de Estudios Humanísticos de las Ciencias Médicas. UCM-H.
 
RESUMEN:
El doctor Eliecer Encinosa García-Espinosa (1916- ), nacido en Bejucal, provincia de Mayabeque, de origen social obrero; alternó su trabajo con los estudios en la Casa de Salud “La Purísima Concepción” de la Asociación de Dependientes del Comercio de La Habana (conocida como Quinta Dependientes) y al graduarse de doctor en medicina en 1948, fue designado como médico de esa institución donde permaneció hasta 1967. Se vinculó al Partido Ortodoxo y al Movimiento 26 de Julio desde el golpe de Estado de Fulgencio Batista. Al triunfo de la Revolución se integró al nuevo proceso; fue fundador de las Milicias Médicas, formó parte de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), fue fundador de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), miembro de la Cruz Roja Cubana y estuvo movilizado como médico en abril de 1961, durante el ataque a Playa Girón, y en la Crisis de Octubre en 1962. Durante los años que trabajó en la ya Clínica Mutualista Quinta Dependientes ocupó los cargos de Vice- Director y Director del mismo y recibió el carné de militante del Partido Comunista de Cuba (PCC) en 1966. Dirigió varios policlínicos de la Ciudad de La Habana y asumió con responsabilidad múltiples tareas encomendadas por la dirección de la Revolución y del PCC hasta su incorporación al Hospital Psiquiátrico “27 de Noviembre” donde se mantiene actualmente trabajando. A pesar de sus responsabilidades en las tareas asistenciales, administrativas y políticas, logró alcanzar las categorías de Especialista en Medicina Interna, Administración de Salud e Higiene y Epidemiología. Su entrega y contribución al desarrollo del proceso revolucionario en Cuba le han hecho merecedor de varias distinciones y reconocimientos nacionales. En la actualidad, este médico revolucionario, con 94 años de edad y más de 60 años de servicio dedicados a la salud pública cubana, se encuentra en activo y es el Presidente de la Comisión de Ética Médica del Hospital Psiquiátrico 27 de Noviembre”. Palabras Clave: Servicio médico revolucionario, salud pública cubana, Revolución
 
INTRODUCCIÓN
Es indudable que el Dr. Eliecer Encinosa García-Espinosa ha sido un médico de profunda vocación revolucionaria y total entrega a la construcción de la nueva Salud Pública en Cuba a partir de 1959.
El Doctor  Encinosa tiene en estos momentos 94 años de edad y más de 60 dedicados al servicio asistencial. Al triunfo de la Revolución Cubana se integró plenamente al proceso revolucionario, siendo un protagonista activo de los cambios políticos y sociales ocurridos en el país y en la salud pública cubana.
Porun elemental principio de respeto y de homenaje justo, es necesario enaltecer la trayectoria revolucionariade este profesional de la medicina cubana que dirigió importantes procesos, devenidos momentos trascendentales en los servicios médicos comunitarios en Cuba.
 
 DESARROLLO
El Dr. Eliecer Encinosa García-Espinosa nació en la ciudad de Bejucal, el 19 de septiembre de 1916, en el seno de una familia de extracción social humilde. Es hijo de Luisa García-Espinosa Obregón, maestra primaria, y de Ramón Encinosa Mora, de oficio tabaquero. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Pública Nº 1 de Bejucal y pasó su adolescencia en esta ciudad. Quiso estudiar Medicina y, por carecer de medios económicos para ello, comenzó a trabajar como sirviente provisional en la Casa de Salud “La Purísima Concepción”, de la Asociación de Dependientes del Comercio de La Habana, conocida como Quinta Dependientes, donde ganaba 15 pesos mensuales, incluida la estancia y la comida. Al año de encontrarse trabajando en la Quinta, y como resultado de su superación personal, fue promovido a Técnico de Laboratorio. Durante este tiempo aprovechó para cursar el Bachillerato en el Instituto Nº 1 de La Habana; al concluirlo matriculó la carrera de medicina, alternando sus estudios con las responsabilidades de técnico de laboratorio y de Auxiliar de Cirugía. Tuvo el privilegio de ser alumno de eminentes profesores, entre ellos, el Dr. Ángel Arturo Aballí Arellano, Padre de la Pediatría cubana.
Se graduó de Doctor en Medicina en el año 1948 e inmediatamente fue designado para ocupar la plaza de médico suplente en la propia institución donde trabajaba. En esta época conoce al Dr. Eduardo Chibás con quien estableció una estrecha amistad, que lo llevó a vincularse al Partido Ortodoxo como militante del mismo. En el mes de diciembre de 1951 ocupó una plaza fija como médico.
En 1952, a raíz del golpe de estado de Fulgencio Batista, visitó los Estados Unidos de América con la idea de establecerse en ese país, por no estar de acuerdo con la política seguida por Batista. Recorrió las ciudades de Nueva Orleans, Tampa y por último Miami; pero la realidad del país no le agradó y después de 3 meses de estancia, regresó a Cuba.
Se incorporó a trabajar nuevamente en la Quinta Dependientes y desde su puesto como médico, comenzó a colaborar con el movimiento 26 de Julio. Ocultó en el hospital, a compañeros perseguidos por la dictadura batistiana, vendió bonos del Movimiento 26 de Julio, e hizo circular la prensa clandestina entre los simpatizantes del Movimiento. También recolectó medicamentos que fueron enviados a la Columna guerrillera dirigida por el Comandante Ernesto Che Guevara.
Al triunfo de la Revolución se integró plenamente al nuevo proceso; se incorporó a la Cruz Roja Cubana, fue fundador de las Milicias Médicas y de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR); también formó parte de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI). Estuvo movilizado en el mes de abril del año 1961, durante el ataque a Playa Girón, y durante la Crisis de Octubre del año 1962
En el año 1959 fue nombrado Jefe de Sanidad en Bejucal, donde organizó  y transformó la sanidad de ese territorio de acuerdo a los principios y leyes dictadas por el recién iniciado proceso revolucionario. En 1960 comenzaron a funcionar las Unidades Sanitarias y en este contexto el Dr. Encinosa ejecutó la iniciativa de crear un servicio médico y estomatológico, al cual llamó Dispensario Médico. Más tarde comprobó que su idea concordaba plenamente con la nueva concepción de Policlínico, por la variedad de los servicios que prestaba esa institución. Al crearse los Distritos, en el año 1962, se le encomendó la responsabilidad del Distrito Nº 6, que después se llamaría Regional Ariguanabo-Quivicán. Esta labor la desarrolló conjuntamente con su trabajo como médico en la ya Clínica Mutualista La Dependiente, que más tarde pasó a llamarse Hospital Clínico Quirúrgico “10 de Octubre”; institución en la que se mantuvo trabajando como jefe de la sección de investigaciones endocrinológicas y de la Sala Martínez Villena hasta 1967, a pesar de sus múltiples tareas.
El 31 de mayo de 1962 fue designado Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Médico de La Habana, cuyo Secretario en esos momentos era el Dr. Rubén Rodríguez Gavaldá. En el mes de junio de 1963 se le entregó el carné que lo acreditaba como militante del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC). También en ese año colaboró en la organización del Sindicato de su hospital.
Durante el mes de agosto del año 1964, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) le encomendó la tarea de trasladarse a la entonces provincia de Oriente para atender a los becarios que trabajaban en la recogida de café. Una vez allí, el Dr. Escalona, en aquel momento Director Provincial de Oriente-Sur, lo situó en el antiguo cuartel del pueblo de Guisa, donde se creó un hospital transitorio que brindaba atención médica a los estudiantes que se encontraban laborando en los diferentes campamentos ubicados en la Sierra Maestra.
Al regresar nuevamente a la Clínica Mutualista La Dependiente, fue nombrado Vice-Director Técnico de la misma. En febrero del año 1966 la sección sindical del hospital lo seleccionó para atender a los macheteros del sector de la salud en la provincia de Camagüey. El 11 de junio de ese mismo año se le entregó el carné de militante del Partido Comunista de Cuba (PCC). En febrero de 1967 se trasladó al pueblo de Melena del Sur para atender a los macheteros movilizados; y en el mes de junio fue convocado por el entonces Ministro de Salud Pública, José Ramón Machado Ventura, para integrarse a una brigada médica que atendió a la población de Isla de Pinos, azotada por un ciclón.
A finales de junio de 1967, al regresar de Isla de Pinos, ocupó el cargo de Director de la Clínica La Dependiente hasta el mes de marzo de 1968. En abril de ese propio año, dando cumplimiento a una tarea del Partido, se incorporó a la flota pesquera para atender en alta mar a los pescadores, siendo el primer médico cubano que desarrolló esta misión durante 65 días.
En octubre de 1968 fue promovido a Director del Policlínico Lawton, donde laboró hasta septiembre de 1972. A partir de octubre del mismo año comenzó a dirigir el Hospital Santos Suárez, hasta febrero de 1973, que ocupó el cargo de Subdirector de Asistencia Médica del Regional 10 de Octubre. En 1975 recibió el Curso para Directores de Policlínicos Docentes y en el propio año cursó la Escuela Básica Revolucionaria del Partido. En 1976 asumió la responsabilidad de Jefe de la Sección de Policlínicos en la Provincia de Salud Pública. Dos años después fue nombrado Director del Policlínico Docente Reina; donde se mantuvo hasta 1987; en este período la institución obtuvo la condición de Vanguardia Nacional.
Durante el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, estuvo al frente de los servicios médicos de la Villa Lázaro Peña, donde eran atendidos los delegados de Checoslovaquia.  
Su intensa labor administrativa y su activa militancia revolucionaria no le impidieron continuar su superación en el aspecto profesional, alcanzando las categorías de Especialista de 1er grado en Medicina Interna, en Administración de Salud e Higiene y Epidemiología. En 1982 fue invitado a Méjico para un intercambio académico sobre Higiene y Epidemiología. Al regresar de este país impartió Cursos de Administración de Salud a un grupo de enfermeras españolas y a estudiantes de 4to año de Medicina. Como parte de su superación científica y de la actualización de conocimientos realizó un viaje a la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) para recibir un Curso de Perfeccionamiento de Atención Primaria. También realizó viajes de trabajo a Ucrania, Checoslovaquia y otros países socialistas de aquel momento.
El 1ro de abril de 1987 ocupó el cargo de Vice-Director Primero del Hospital Psiquiátrico “27 de Noviembre” (antigua Casa de Salud “Nuestra Señora de la Candelaria”, de la Asociación Canaria, conocida como Quinta Canaria) hasta el año 1989 que pasó a dirigir el Policlínico Párraga, donde se mantuvo trabajando hasta jubilarse en el año 1992. Después de un breve período de inactividad laboral, se incorporó  a trabajar nuevamente, a partir de 1994, en el Hospital Psiquiátrico “27 de Noviembre”. Actualmente el doctor Encinosa se mantiene activo laboralmente; se desempeña como Presidente de la Comisión de Ética Médica del Hospital y de la Comisión de Empleo; es Asesor del Director de la institución y se ocupa personalmente de los pacientes que presenten síntomas de malnutrición.
         Durante su larga, destacada y permanente trayectoria de trabajo, dedicada al servicio de la medicina revolucionaria cubana, el Doctor Eliecer Encinosa se ha hecho merecedor de múltiples distinciones y reconocimientos, entre las que destacan:
· Medalla “Comandante Manuel Piti Fajardo” por 20 años de servicios en el sector salud
· Diploma de Reconocimiento por los Servicios prestados a la Cruz Roja Cubana.
· Diploma de Miembro Numerario de la Sociedad Cubana de Administración de Salud.
· Diploma de Reconocimiento por 50 años de servicios en el sector salud.
 
CONSIDERACIONES FINALES
El Doctor Eliecer Encinosa García-Espinosa es un ejemplar trabajador de la Salud Pública cubana que con su desempeño profesional, su indiscutible vocación de servicio y su lealtad y consagración a la Revolución Cubana constituye un paradigma de lo que debe ser un médico revolucionario y un trabajador incansable, que ha dedicado su vida a las tareas asistenciales, administrativas y políticas en su país. Es un hombre sencillo y modesto que, a pesar de su avanzada edad, asiste diariamente al Hospital Psiquiátrico “27 de Noviembre” donde se encuentra rodeado de colegas, trabajadores y pacientes que le brindan su cariño y lo admiran por su inteligencia, ética y humanismo.
 
FUENTES CONSULTADAS
 - Entrevista realizada al Dr. Eliecer Encinosa García-Espinosa por los autores del
 artículo- noviembre del 2010.
- Expediente laboral del Dr. Eliecer Encinosa García-Espinosa.
- Entrevista realizada a compañeros de trabajo del Dr. Eliecer Encinosa García-Espinosa   en el Hospital Psiquiátrico 27 de Noviembre:     Dr. Julián Gárate Domínguez – (Director del Hospital);    Dra. Ana María Más Hernández– (Vice-Directora de Asistencia Médica); Amaury Lebón Cause - (Vice-Director Administrativo) y        Roberto Hernández García – (Técnico de Protección Física)

Dr. Enrique A. González Corona, paradigma de la docencia médica en Santiago de Cuba

Lic. Enrique Vital Alfaro, Dra. Elyen Vital Riquenes, Rómel Sarmiento Ducónger
 
RESUMEN:
Este trabajo constituye un acercamiento a una figura representativa de la docencia médica santiaguera, que ha dedicado su vida a esta noble misión y hoy como profesor consultante e investigador lo sigue haciendo, se dan a conocer los elementos más importantes de su vida familiar, estudiantil y profesional tanto en la docencia como fundador de la primera Escuela de Medicina fuera de la capital, como en la asistencia como fundador del Servicio Médico Rural, su trabajo destacado como pediatra en diferentes instituciones santiaguera, colaborando en el inicio de este servicio en otras provincias y su ayuda solidaria en Guyana. Se valoran algunos elementos de su personalidad como un profesional sencillo, afable, responsable, patriota, exigente y reflexivo que lo convierten en un educador que constituye ejemplo para la formación de la nueva generación de profesionales de la salud. Es un trabajo original porque la propia personalidad que se estudia participa activamente en la investigación dándole mayor objetividad y puede sentar pautas para posteriores investigaciones de este corte.
 
INTRODUCCION:
 Para poder entender las condiciones políticas, sociales y económicas de Cuba en los primeros años de la década del 30 del siglo XX se debe tener en cuenta que desde 1929 hasta 1934 se produjo una profunda crisis económica y social del Capitalismo que abarcó todo el mundo, incluso el los EE.UU. el descontento facilitó que tomara el poder un presidente reformista Franklin Delano Roovert  (1882-1945. y en Cuba los estudiantes apoyaron abiertamente la lucha contra
la dictadura de Machado, bajo la dirección del Directorio estudiantil Universitario.
En1930 el Movimiento obrero desencadenó grandes y combativas huelgas, bajo el calor de esta lucha se definían los movimientos de orientación marxista como el Ala Izquierda Estudiantil y la Defensa Obrera Internacional, frente a grupos democrático no marxista, Directorio Estudiantil Universitario y grupo de orientación fascista como el ABC.
La lucha contra la dictadura machadita se convirtió en un poderoso movimiento nacional, ya en 1933 existían manifestaciones de lucha armada en los campos y los imperialista yanqui se ofrecen como mediadores entre los diversos partidos burgueses que formaban el gobierno y la oposición, se debe aclarar que ni el PCC, ni la CNOC, ni el D.E.R. se prestaron para hacer el juego al imperialismo.
Apenas comienzan las negociaciones se inició una huelga en la Habana que se generalizó rápidamente y prácticamente paralizó al país, aunque esta huelga fue espontánea, el PCC jugó un importante papel junto a Rubén Martínez Villena y el 12 de agosto del 1933 Machado huyó a EE.UU...
A partir de aquí se inicia en Cuba una etapa caracterizada por un alto grado de corrupción, por mucha demagogia y represión contra los movimientos populares, escaso desarrollo económico y una continua explotación extranjera, donde los embajadores norteamericanos intervenían constantemente en la vida interna del país, bajo la mirada complaciente de los gobiernos de turnos que hicieron fracasar las aspiraciones del Partido Ortodoxo y concluyeron el 10 de marzo del 1952 con el golpe de estado traicionero y cobarde de Fulgencio Batista .
Estas condiciones fueron las que caracterizaron al país durante el nacimiento, la infancia y la juventud de una personalidad de la medicina santiaguera, que nos proponemos estudiar con su consentimiento y activa participación, para demostrar que su actuación profesional y social lo elevan a ser una figura representativa de la Medicina, que se aprende de ella , tanto en lo científico como en lo ético, que ha dejado huellas en las nuevas generaciones y que conocer sus experiencias y vida profesional puede ser muy útil para el nuevo modelo de médico que se está formando en nuestro país y las generaciones médica actual que pone tan alto su prestigio en el mundo y demuestra el valor insustituible de la Medicina Comunitaria de la cual nuestro protagonista fue uno de los primeros que la aplicó, confió y sigue confiando en ella, también fue uno de los tres primeros médicos santiagueros que iniciaron la docencia médica fuera de la capital por eso es justo que se le considere en la Historia de la Medicina en Cuba como un representante destacado del inicio y desarrollo de la docencia y la asistencia médica pediátrica en Santiago de Cuba, la vida de hombre como este no debe pasar inadvertida para los investigadores que tenemos como objeto de estudio la sociedad y no esperar tampoco que no estén entre nosotros, para destacar sus méritos y su aporte de forma anónima a La Ciencia a la cual dedicaron toda su vida, si se puede hacer con su propia participación garantizando mayor objetividad y veracidad al resultado científico que se obtenga y al mismo tiempo haciendo realidad aquellas ideas de nuestro héroe nacional José Marti, cuando dijo:
                 ´´Honrar a los que cumplieron con su deber, es la forma más correcta
                 Conocida hasta hoy, para estimular a los demás a que lo cumplan”
 Con este trabajo nos proponemos como objetivo caracterizar los aspectos más importantes de la vida y obra del Dr., Enrique González Corona, importante pediatra de la provincia de Santiago de Cuba, así como su influencia en la formación de los recursos humanos en el sector.
 
DESARROLLO:
Nacimiento, infancia, juventud y estudios
El Dr. Enrique Antonio González Corona Nace el 3 de mayo del 1933 en la ciudad de Santiago de Cuba en el seno de una familia de la clase media, su padre el Dr. Pedro Manuel González Guillart su madre ama de casa, la señora Engracia Noelia Corona Rodríguez, fue el segundo de sus 3 hermanos, Pedro el primero y Jorge el último, todos permanecen en Cuba y son destacados profesionales
Bachiller en Ciencias a los 18 años con notas sobresalientes en 25 asignaturas
1951, se traslada a la Universidad de la Habana a estudiar Medicina, carrera que realizó durante 9 años, terminando con el tercer lugar en su graduación.
En el año 1955 se incrementan las luchas obreras y estudiantiles y se fortalece el movimiento nacional por la liberación de los presos atacantes del Cuartel Moncada que obligó al dictador a dejarlos en libertad.
En estas condiciones se cierra la Universidad y Enrique interrumpe sus estudios de Medicina y regresa a Santiago de Cuba,
Escuela "Dolores" faltaban maestros, no lo pensó mucho e inmediatamente dio su disposición para impartir las asignaturas de Anatomía y Fisiología a estudiantes del Bachillerato de ese colegio privado
En el año 1957 regresa a la Habana para continuar sus estudios, vivió en una casa de huéspedes que le pagaba su padre, en el último año de su carrera por los resultados académicos que tenía, se gana la plaza de alumno interno en el Hospital Universitario "General Calixto García" donde trabajó hasta mayo del 1960 en que se gradúa.
En este año y los primeros de la década del 60 había en Cuba un gran éxodo de los profesionales del país hacia EE.UU.
 
Labor profesional, médico, docente y dirigente administrativo.
regresa a Santiago de Cuba y va a realizar su Servicio Social Rural en Chivírico un rincón olvidado de la antigua provincia de Oriente, con una alta mortalidad infantil y un abandono sanitario casi completo,
 En febrero del 1961 regresa a la ciudad de Santiago de Cuba y empieza a trabajar como médico interno en el hospital infantil (ONDI), hoy Infantil Norte.
Al mismo tiempo trabajaba, como médico interno en el Hospital Oncológico y compartía con el padre su consulta privada hasta que renuncian a ella.
En 1961 ocupa la responsabilidad de Subdirector y luego Director del Hospital Infantil donde trabajaba;
En 1962 se hace un llamado a los médicos santiagueros, para crear la primera Escuela de Medicina fuera de la Capital; muchos dudaron de la posibilidad de ese proyecto, pero Enrique sí creyó en él y cuando se inaugura el 10 de febrero, allí estaba entre los 3 primeros médicos santiagueros que inician la docencia médica en Santiago de Cuba, junto a sus compañeros el Dr.Onel Valón y el Dr.Alfonso Araujo, imparte la asignatura de Bioquímica, guiado por el Dr., Alberto Granado Jefe de la Cátedra.
En 1963 se crea el Servicio de Gastroenteritis con 3 salas de 40 camas cada una y él asume la Soberanía de 2 de ellas siendo director del Hospital, predicando con el ejemplo,
el 1970 en que es trasladado al Hospital Infantil Sur (antigua Colonia Española) como Subdirector Docente Facultativo y Jefe de los Servicios de Gastroenteritis con 120 camas.
En 1965 se inicia la docencia en el área clínica y con un grupo de compañeros que llegan de la ciudad de la Habana, el Dr. González Corona imparte lo que sería su gran amor durante toda su vida de docente, que aún mantiene, la Pediatría.
En esta especialidad ha hecho aportes importantes entre ellos: elaboró una tabla para evaluar riesgo biosocial en los niños menores de un año y un programa de atención acorde que fue aprobado y en ejecución en la provincia de Santiago de Cuba.
Además el profesor elaboró un carnet para el monitoreo del crecimiento físico con gráfico de peso para los niños menores de un año y de uno a cuatro años, se presentó a nivel nacional y fue aprobado por la comisión que a ese nivel establece los documentos que se rigen en la atención primaria,
En el año 1972 participa representando a Cuba en el curso para profesores de Pediatría financiado por la 0MS-UNICEF en el Instituto de Salud del niño en la Universidad de Londres Inglaterra, este curso se desarrolla por 11 meses, en Inglaterra, Kenya y la India.
En julio del 1977, se inician los policlínicos comunitarios gran obra de la Revolución para llevar la salud a todo el pueblo y a todos los rincones del país allí estaba el profesor González Corona para también ser fundador de esta importante actividad siendo el primer director del policlínico comunitario en el año 1979, donde pasa a ocupar la responsabilidad de Vice-Rector de Investigaciones y Educación de Postgrado del ISCM de Santiago de Cuba por solicitud de la institución, ya que este frente requería desarrollo y organización.
Desde el año 1960 que se gradúa ha simultaneado sus responsabilidades asistenciales y docentes con la de dirección con la misma consagración y seriedad:
  • 1962 subdirector Hospital Infantil Provincial.
  • 1963 director Hospital Infantil Provincial.
  • 1966 subdirector facultativo docente del Hospital Infantil Provincial.
  • 1970 subdirector Facultativo Docente del Hospital Infantil Sur.
  • 1977 director Policlínico Comunitario Distrito ´´ José Martí.´´
  • 1979 Vice- Director de Investigaciones y Postgrado ISCM S.C.
     
Labor científica y reconocimientos académicos y profesionales
Actualmente con 75 años de edad lleva 48   graduado de médico, 46 de profesor en la Facultad de medicina y 42 como Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Pediatría, actualmente Presidente del capítulo de Santiago de Cuba y Vicepresidente de la Sociedad Nacional.
Profesor Titular, Consultante y de Mérito del   lSCM de Santiago de Cuba, alcanzó el grado científico de doctor en Ciencias Médicas y Master en Atención Integral del Niño y el 2do. Grado de especialista en Pediatría.
 Además de otros reconocimientos entre ellos:
·         Fundador de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente.
·         Fundador del Servicio Médico Social Rural.
·         Fundador del Hospital infantil Docente Sur de Santiago de Cuba.
·         Fundador del Policlínico Comunitario Docente José Marti.(primer director)
·         Premio Anual Provincial de la Salud,   Santiago de Cuba en dos categorías 1993 (Investigación aplicada y Personalidad Científica Destacada)
·         Premio Anual Provincial de la Salud, Santiago de Cuba 1994 en la categoría Personalidad Científica Destacada.
·         Medalla Distinción por la Educación Cubana.
·         Medalla Manuel Fajardo.
·         Trabajador Vanguardia Nacional de la Salud 1993 y 1994.
·         Medalla 30, 40 y 45 Aniversario del lSCM. SC.
·         Medalla 28 de Septiembre.
·         Medalla Trabajador internacionalista 1991.
·         Medalla José Tey.
·         Medalla y orden Carlos J. Finlay.
 
Tiene 15 publicaciones científicas, ha presentado trabajos en más de 34 eventos Nacionales e Internacionales y ha realizados más de 24 investigaciones.
Fue coautor del libro “La Salud de la Familia, la Mujer y el Niño” presentado por la OPS en Diciembre del 1980.
Miembro del Colectivo de Autores del   “Libro de Texto de Pediatría” con la responsabilidad de tres capítulos:
 Ostenta, además, la condición de militante del PCC desde 1969, Miembro de la CTC desde 1960, fundador de los CDR, fundador de las MNR, capitán de la reserva y desde 1992 miembro de la ACR.
Nuestro héroe Nacional José Martí escribió:” Yo no mudo el alma, sino que la voy enriqueciendo con cuanto veo de grande y hermoso y cuanto obliga mi gratitud.”
 Nuestro protagonista como buen martiano fue enriqueciendo su alma a través de su quehacer multifacético, logrando poco a poco convertirse en una personalidad médica que fue dejando huellas en sus alumnos y compañeros de trabajo, por eso hoy cuando entrevistamos a sus antiguos alumnos especialistas en muchos casos y médicos de experiencias en otros se comprueba que fue un docente que ejerció influencias educativas en los demás a través de su personalidad., entre otras cosas dicen:
 ”Lo recuerdo como un ejemplo para imitar en la medicina en nuestra provincia, dejó en mi, su modestia, el saber y el amor hacia todos los niños del mundo, influyó y sigue influyendo de forma positiva en mi formación como especialista, estimulando cada día nuestro quehacer, nuestro espíritu de estudio, sacrificio y consagración hacia la función que desempeñamos. Considero que el profesor incursiona en todos los campos del saber no solo en Pediatría, sino en cultura, problemas sociales etc. Sigue siendo un ejemplo como persona y profesor para todos los cubanos, lo considero que es un profesor ilustre digno
que se reconozca su trabajo en nuestra provincia y nación"
Otra alumna del Dr. González Corona que actualmente es especialista en Pediatría se puso muy contenta cuando le recordamos a su profesor y nos dijo:
    “Un profesor integral, cuyos conocimientos no se enmarcan solo en la Medicina, sino también en la vida práctica, se preocupaba por los problemas de cada uno de sus educandos y compañeros de trabajo, inspiró respeto, fue un gran científico en cada momento, es muy respetado      en el momento de investigar que fue lo que más me motivó y por lo que es admirado por la mayoría de sus compañeros, siempre consagrado, revolucionario, a pesar de sus años es miembro de la Filial Nacional de Pediatría la cual siempre lleva con gran sentido de pertenencia, por eso es y seguirá siendo ejemplo para todo “
 
 
Consideraciones finales.
 
1- Se hace necesario utilizar esa fuente inagotable de conocimientos que hay en aquellos profesionales de la salud que han dedicado toda su vida a tan noble tarea y que poseen una rica experiencia en la asistencia, la docencia y las investigaciones que pueden compartirla con nosotros y de forma activa contribuir a su organización y sistematización para recogerla en artículos científicos o tesis de investigación que sirvan de paradigmas a la nueva generación de médicos formados y en formación.
2- En nuestro caso se ha demostrado que la figura que estamos estudiando y de la cual hemos presentado una aproximación a su personalidad ha sido un ejemplo de revolucionario desde su época de estudiante hasta la actualidad, que se mantiene activo y contribuyendo al desarrollo y fortalecimiento de la salud pública y sus recursos humanos en su provincia y el país.
3- Que ha influido en sus educandos como un profesional cubano que no abandonó el país cuando sus contemporáneos lo hacían y fue a cumplir su noble tarea donde era necesario en ese momento y se ha mantenido siempre al lado de su pueblo cumpliendo múltiples tareas con responsabilidad y dedicación contribuyendo a la formación de los valores que consideramos fundamentales en la actualidad.
 
 

Algunos antecedentes de la docencia médica en Santiago de Cuba y las primeras manifestaciones de internacionalismo

Autores: Lic. Enrique Vital Alfaro, Profesor auxiliar y consultante, jefe dpto. de Filosofía e Historia Universidad Médica Santiago de Cuba, Facultad de Medicina No.1 y Dra. Elyen Vital Riquenes, Médico Especialista en MGI.
 
RESUMEN:
Se hace una breve historia de los antecedentes de la docencia médica en Cuba y los primeros pasos que se dieron para crear la primera Facultad de Medicina fuera de la capital, cómo y dónde se iniciaron las clases, las primeras asignaturas, algunos de sus fundadores y lo que significó esa decisión del naciente gobierno revolucionario para el desarrollo de la salud pública en esta región del país. Además se demuestra en este modesto trabajo que el internacionalismo que hoy practicamos en la docencia y en los servicios médicos en muchas regiones del mundo, no es más que el pago a una deuda de gratitud que tenemos con la humanidad, porque allá por los anos 62 cuando se inició la docencia médica aquí en este mismo centro y se necesitaban profesores, estuvieron presentes de distintas partes del mundo dando su valioso aporte y nos referimos a ellos como una muestra de recuerdo y agradecimiento, en especial al entrañable amigo del guerrillero heroico que durante 7 años compartió la docencia en Bioquímica en estas aulas al Dr. Alberto Granados Jiménez.
 
 
INTRODUCCION:
El Dr. Giovanni Villalón en visita hecha a mi Dpto. nos recomendó a un grupo de profesores indagar sobre la obra y el pensamiento de médicos ilustres de nuestra provincia que a veces de forma anónima dedican toda su vida a la ciencia e incluso hacen importantes aportes, pero como se dedican fundamentalmente a su profesión y a la docencia y en la mayoría de los casos no escriben su experiencia, hace que cuando llegan al final de su vida muy pronto pasen al olvido, eso me motivó y en un viaje a la ciudad de la Habana visité el Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas para revisar el libro ¿Quién es quién en la Ciencia en Cuba? Editado por la Academia de Ciencias y cual no fue mi sorpresa al no encontrar ninguna personalidad científica santiaguera, traté de investigar que se había escrito sobre personalidades ilustres de la medicina y no encontré nada de la provincia y muy poca experiencia en el resto del país, solo un  proyecto que se había iniciado en la Universidad de Villa Clara, lo que me llevó aun más a realizar este trabajo, porque mis 30 años de experiencia en la docencia médica y mis cocimientos sobre la preocupación y ocupación del estado cubano por la formación de recursos humanos, me hizo considerar que no era justo que eso ocurriera y que sería muy importante utilizar las experiencias vivas de estas personalidades, que son ejemplos no solo en lo académico y científico, sino también en lo ético, en la consagración a su trabajo y en la fidelidad a su patria y a su pueblo.
 Solo me quedaba definir con quien trabajar y buscando a los profesores aun vivo y activo que participaron en la fundación del ISCM encontré a alguien que conocía y siempre admiré por su carácter desprendido y amistoso, su caballerosidad, su alegría y la sobriedad en el vestir, su sencillez y modestia, y su excepcional profundidad en el análisis de cualquier situación, el Dr. Enrique Antonio González Corona, en la medida en que fui indagando y conociendo su obra y su vida, comprendí que su estudio y valoración constituían un tema muy interesante no sólo por lo poco trabajado, sino por la significación de su personalidad para la medicina cubana y santiaguera en especial la Pediatría y sin lugar a dudas socializar su experiencia y su ejemplo como profesional le sería muy útil a la nueva generación de profesionales de la salud de esa manera también pude conocer algunos antecedentes del inicio de la docencia médica en Cuba y los pasos que se dieron para crear la primera facultad de medicina fuera de la capital y los protagonistas que junto a él convirtieron aquel sueño en una bella realidad de esto último es de lo que trata fundamentalmente este trabajo hay una segunda parte que si se dedica a la vida y obra de este importante pediatra santiaguero.
 
DESARROLLO:
Antecedentes
En 1926 la Orden de los Dominicos de la Habana, ya tenía la autorización para la creación de la universidad en dicha ciudad, la comenzó a ofrecer cursos  de medicina en su convento, dos años antes de dejar inaugurado oficialmente el primer centro de enseñanza superior en nuestro país.
Grandes cambios va a sufrir esta docencia a partir de 1842 en que ocurre la secularización de la universidad, por la que pierde sus moldes monásticos y pasa su dirección a manos laicas. Las próximas variaciones en los métodos, textos y profesores en gran escala, no ocurre hasta el cese de la dominación española en que con la presencia intervencionista se establece primero el Plan Lanuza, por un curso y después el plan Varona que durará con algunas variaciones hasta la revolución universitaria en 1923; a partir de esta fecha se suceden dos nuevos planes de estudio hasta 1941 en que se pone en práctica el de siete años con el que llega hasta el triunfo revolucionario de 1959.
En todo este largo tiempo más de dos siglos, la enseñanza médica se imparte solamente en la Universidad de la Habana, aunque ya en los años 40 habían empezado a funcionar en el país dos centros de enseñanza superior estatal, La Universidad de Oriente en Santiago de Cuba y la Martha Abreu en Las Villas respectivamente y dos privadas en la Habana, la católica de Santo Tomás de Villanueva y la masónica José Marti, ninguna tenía recursos suficientes para emprender tarea de tal magnitud, en una nación que no contaba con hospitales ni laboratorios que pudieran ser incorporados a ellas para brindar una docencia médica adecuada,. .para ello era necesario aumentar el número de médicos existentes, a esto se une el éxodos de los médicos a partir de este año al no aceptar los cambios sociales que empezaban a ocurrir en el país y tomar el camino del exilio anteponiendo sus ambiciones personales a las necesidades sanitarias del pueblo donde nacieron, esto complicaba más la tarea que se había propuesto el naciente Estado revolucionario era fácil comprender que no se podía lograr los médicos que se necesitaban con una sola facultad de medicina, por lo que el entonces ministro de Salud Pública hoy vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba Dr.José Ramón Machado Ventura comenzó a plantear y defender la idea de crear una Escuela de Medicina en la Universidad de Oriente, estableció conversaciones con el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de la Habana Dr. Roberto Guerra Valdés, pero en esos momentos este alto centro de estudio pasaba también por una situación difícil por la renuncia en masas de sus profesores, lo que hacía que tuvieran que realizar grandes esfuerzos para no detener sus funciones, pero eso no impidió que analizaran detenidamente las posibilidades de abrir la Escuela de Medicina de Santiago de Cuba, llegando a la conclusión que no sin grandes esfuerzos esto se podía hacer.
Se hacen los análisis pertinentes con el director regional de Salud Pública de Oriente Sur, Dr.José A. Gutiérrez Muñiz, se palparon en el terreno las condiciones de los centros hospitalarios de la capital oriental y se estudiaron las perspectivas inmediatas de desarrollo de los mismos para ser trasformados en unidades docentes, todo este proceso ocurría en Santiago de Cuba a pocos meses de graduarse de médico en la Universidad de la Habana el joven santiaguero Enrique González Corona que al regresar a su provincia pudo vivir en carne propia la situación sanitaria que había dejado el Capitalismo y junto a sus compañeros empezó a luchar para cambiarla y cuando conoció del proyecto de una nueva escuela de medicina siempre confió en el y se convirtió en uno de sus fundadores.  
Conseguidas ya las condiciones indispensables el 10 de febrero del 1962 a las 8 y 30 p.m. se inauguró brillantemente la Escuela de Medicina en el teatro universitario de la ciudad de Santiago de Cuba.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo del rector en esos momentos de la Universidad de Oriente ingeniero Joaquín Marinello quien entre otras cosas dijo:
 “ya no se formarán médicos para los que pagan bien; aquí ya se terminó la burguesía y vendrán a estudiar en esta escuela de Medicina hombres humildes, hombres del pueblo que con afán contribuirán a la construcción del socialismo” También expresó:
 “con la medicina socialista lograremos una población sana y saludable”    y terminó diciendo “Exhorto a la juventud a estudiar con esfuerzo. Hagamos realidad el lema de nuestra universidad: Ciencia y Conciencia
Lema que hoy mantiene mucha vigencia y con las nuevas transformaciones ocurridas en la Educación Superior debe ser un mandato para estudiantes y profesores.
También habló el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de la Habana Dr.José A. Presno Albarrán, quien entre otras cosas dijo:
 “Hoy el médico tiene recursos para atender al enfermo, para atender al pueblo, así se demuestra la gran cooperación que presta el Ministerio de salud pública y demás organizaciones estatales. Todos debemos cooperar al logro de las metas y objetivos en esta hora de nuestra Patria”
 …y expresó al terminar:
”En esta difícil labor vamos a cooperar todos con el máximo esfuerzo .Las facultades de medicina no le fallarán a la Revolución en estos momentos en que se lucha heroicamente por sus destinos”
Hizo el resumen del acto el ministro de Salud Pública Dr. José R. Machado Ventura quien inició sus palabras haciendo un relato de cómo se había proyectado la creación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente que después de doscientos treinta y cuatro años era la segunda en crearse en Cuba..
”Es un hecho de gran relieve –dijo Machado- Un viejo anhelo de la región oriental que se hace realidad. Para Oriente era difícil el estudio de la medicina en la Habana. El problema no se resolvía tan fácil como lo hacían otras provincias cercanas a la Capital, el gobierno al crear la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente, demuestra su preocupación porque la ciencia y la cultura estén al alcance del pueblo”
 Agregó el ministro… “En esta Escuela de medicina habrá igual oportunidad para todos, .ella ha sido posible gracias a esta Revolución Socialista, que crea becas, hospitales y termina con el acaparamiento de la cultura, tenemos fe en los profesionales dignos, en la juventud que se identifica con los obreros y los campesinos”
 
1-2 .Inicio de la docencia y las primeras manifestaciones de internacionalismo.
Dos días después de inaugurada oficialmente, el lunes 12 de febrero de 1962, comenzaron las clases en la nueva escuela de medicina de la Universidad de Oriente .Estas actividades docentes se iniciaron en varias naves vacías que disponía la Universidad y que después de ser adaptadas a su finalidad comprendían: sala de Histología con su correspondiente laboratorio, aula de Bioquímica, departamento de conservación de cadáveres con tanques de formol y refrigerador, cuarto de  preparación de cadáveres, sala de disección con su taquilla o roperos para los alumnos, oficinas, etc. en estos locales se brindaban las demostraciones prácticas, ya que las clases teóricas se impartían en uno de los salones de clases de la Universidad.
En este primer curso la matrícula era de 65 alumnos de los cuales 59 asistieron regularmente a las actividades de enseñanza. Su primer director lo fue el profesor Dr. Abdo Hernández González, notable cirujano y su primer secretario el Dr.José A. Cargas Blanco, abogado.
Las asignaturas y los profesores que las brindaron como fundadores de la Escuela de Medicina fueron los siguientes:
Anatomía,  por los profesores Hipólito R Pino Núñez y Armando Alonso Frade, al final del curso se incorporó a la enseñanza práctica el Dr. Onel Valón Jiménez.
Bioquímica,  por el profesor Alberto Granados Jiménez, médico argentino. Amigo íntimo y compañero en sus primeros viajes por muchos países de nuestra América, del inmortal guerrillero heroica Ernesto Che Guevara, participaron en la enseñanza de esta materia en clases prácticas y teóricas el doctor Alfonso Araujo Bernal y el joven médico Enrique González Corona que fue de uno de los santiagueros que estudió en la Universidad de la Habana y se graduó al inicio de la década del 60. Fue uno de los médicos que no abandonó el país y se consagró por entero en el desempeño de su profesión y al servicio de su pueblo..
Histología,  por el profesor mexicano José Surgíos Mendivil  ayudado en las prácticas por el doctor Rafael Pérez Martínez, este mexicano junto al argentino Granados eran los dos extranjeros que estuvieron en las primeras actividades de la novel Escuela de Medicina dándose ya las primeras muestras de internacionalismo en la docencia médica cubana, ya que otros profesores extranjeros se fueron incorporando a tan noble y humano proyecto.
Embriología, fueron impartidas por los jóvenes doctores Agustín Paramito Rubial y Rafael Pérez Martínez que teniendo como libro de texto la “Embriología.” de Patterson desarrollaron exitosamente la asignatura.
 Materialismo Dialéctico Histórico, e Inglés, fueron impartidas por los profesores que desempeñaban esas enseñanzas en la Universidad de Oriente.
Una vez que se aprobó el proyecto se le dio paso a la construcción del edificio, el mismo que hoy  funciona en la avenida de Las Américas y que es la cede central de la Universidad Médica actual que la forman 5 facultades, una carrera (Psicología) y varias cedes en otros municipios a lo que contribuyeron enormemente con trabajo voluntario los profesores y alumnos que no solo fueron fundadores sino también constructores.
Sin terminar completamente la obra, comenzaron las clases teóricas y prácticas en los locales que se iban concluyendo, hasta su inauguración oficial que se llevó a cabo el 29 de octubre de 1964, al darse inicio en ella el primer Congreso Médico Estomatológico Regional de Oriente Sur.
Desde el primer curso cada profesor en su asignatura fue trabajando para escoger entre sus alumnos los primeros monitores que al siguiente año serían alumnos ayudantes en sus respectivas materias y que serían posteriormente los jóvenes profesores que formarían el prestigioso claustro del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba. Cuatro de los primeros alumnos ayudantes fueron enviados a la URSS a prepararse en Ciencias Básicas, constituyendo a su regreso dos años después un fuerte aporte a la docencia; pero todo esto no era suficiente para desarrollar debidamente la enseñanza de la medicina en  esta universidad, era necesario recibir una ayuda de gran calidad técnica y material que fuera creando las condiciones en los hospitales de Santiago de Cuba, para recibir la docencia en el momento en que ésta lo exigiera, así se estableció el plan de superación docente conocido con el nombre de Plan Santiago, en 1963.
El ministro de salud pública Dr. Machado Ventura en declaraciones a la prensa sobre este proyecto expresó:
”La provincia de Oriente tiene prácticamente la tercera parte de población del país. Es la provincia  más distante de la capital y por su naturaleza geográfica también tiene características especiales .Es la segunda provincia en recursos de salud pública .Siguiendo la política del gobierno y de nuestro ministerio –política económica de descentralización- nosotros consideramos que debía existir también, por estas razones, en Santiago de Cuba, una facultad de Ciencias Médicas .Dicha facultad se inauguró en febrero de 1962, existiendo actualmente doscientos veinte alumnos, doscientos diez ingresarán en enero 1964. Por esas circunstancias era necesario ir creando las condiciones que permitieran la docencia de esos alumnos a nivel de Santiago de Cuba. De ahí surgió la necesidad de este  impulso, de este mayor aporte de recursos a los centros de salud pública de Santiago de Cuba que se llama Plan Santiago y que consiste en darle una ayuda de profesores, médicos y un mayor aporte de recursos materiales para que en breve tiempo como esta sucediendo ya, esos hospitales alcancen el grado de hospitales docentes”
  Aquí también está presente y juega un papel importante nuestro protagonista el joven médico González Corona dirigiendo el hospital infantil Provincial en 1963, donde se crea el Servicio de Gastroenteritis con 3 salas de 40 camas cada una y él asume la atención  de 2 de ellas independientemente a su responsabilidad para predicar con el ejemplo ante los demás profesionales y poder exigir el cumplimiento de la responsabilidad que tenían ante la sociedad, El doctor Sergio García Marruz, destacado profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de la Habana y uno de los integrantes del primer grupo de docentes incorporado al plan, expuso también a la prensa lo siguiente:
”El plan Santiago es un plan que conlleva la organización departamental de los hospitales de Santiago de Cuba con el ánimo de poder impartir la docencia a los alumnos en las distintas especialidades”
 En el curso 1963, en el que ingresaron 185 nuevos alumnos, y a los ya existentes se agregaron nuevas asignaturas con las que se brindó enseñanza a los educandos del segundo año.
Anatomía III. (la I y la II se explicaron en los dos semestres de 1962 por el profesor Pino Núñez) que comprendía la Neuro-Anatomía la impartió un profesor chileno el doctor Hernán, teniendo los alumnos que tomar notas para su estudio a falta de libro de texto..
La Fisiología, a cargo del culto pediatra profesor Alfonso Araujo Bernal y la mexicana doctora Talía Harmony, poco después se incorporaría el doctor Ulpiano Pérez  Bestard.
Anatomía Patológica, con la enseñanza de esta asignatura comenzó la docencia en el hospital provincial Saturnino Lora,  el primero en ser incorporado en Santiago de Cuba, hasta entonces la docencia se impartía en locales fuera de los hospitales, la impartían dos profesoras que vinieron a compartir con los cubanos esta nueva experiencia la doctora búlgara Nevena Pelova que había enseñado durante 13 años en la Escuela de Medicina de Sofía y la argentina doctora Zulema Murgas.
Parasitología, la explicó el doctor Francisco Rivera Sánchez, el cual utilizó como texto la monumental obra cubana de Parasitología en tres tomos del profesor Pedro Kouri y Colaboradores.
En el curso 1963-64 se lograron nuevas e importantes conquistas, los profesores del plan Santiago comenzaron la docencia directa con los alumnos de tercer año y en el 1964 se inauguró la enseñanza en la escuela de Estomatología, con lo que se convierte la institución en facultad de Ciencias Médicas al contar desde ese momento con las dos escuelas. en la de medicina ingresaron 181 alumnos y en la de Estomatología 32. El primer director de esta última fue el profesor Gustavo Echevarria Bertot en este curso comenzaron a impartirse las asignaturas correspondiente al tercer año de la carrera de medicina y a compartir con profesores de otras latitudes la obra que se había iniciado, sin pensar jamás que cientos de graduados de esta escuela de medicina después devolverían esta colaboración diseminándose por todo el mundo fundando facultades de medicina y formando médicos y que por estas aulas pasarían cientos de estudiantes de diversos países del mundo por eso ha dicho el compañero Fidel en varias ocasiones que nuestra solidaridad con otros países no es más que el pago de una deuda que tenemos con la humanidad.
La Farmacología,  fue impartida por el doctor George Essen   profesor canadiense, auxiliado en las clases prácticas por el doctor Gustavo Cobas.
La doctora Silvia Martínez Jústiz,  farmacéutica y el doctor José Aguilar Pavón estomatólogo, colaboraron en la preparación del material para las prácticas.
Psicología Médica, la explicaron los doctores René Yodú Prevé y José Galigarcía Hernández de la Escuela de Medicina de la Habana.
En el hospital provincial “Saturnino Lora” comenzaron las clases teóricas y prácticas de: Laboratorio Clínico, por el profesor Juan José Cevallos Arrieta y el mexicano doctor Martínez Ovando.
Microbiología,  por los doctores Jasé A. Valdivia Álvarez y Ramón Vidal Vidal este último de la escuela de medicina de la Habana.
Radiología General, que también se impartió en el Hospital Provincial Oncológico, por los profesores Héctor Sayas Bazan y Juan Díaz Sarduy, estudiando los alumnos por apuntes de clases a falta de otro texto.
Medicina I,   que comprendía la propedéutica Clínica fue explicada por el profesor Reinaldo J Roca Goderich que aun se mantiene en su hospital al frente del Dpto. de Medicina Interna. En el curso de 1964-65 como parte del Plan Santiago el aporte de las escuelas de medicina y estomatología de la Habana se hizo más cuantioso. Las condiciones materiales en todo sentidos de la facultad de ciencias médicas oriental y de los hospitales que ya se habían incorporados a la docencia y los que estaban por hacerlo mejoraron extraordinariamente.
A la enseñanza de la   Medicina II, se incorporaron un grupo de destacados profesores de la Universidad de la Habana  entre los que estaba Jiri Yirka de nacionalidad checa.
.A partir de sus explicaciones en clases en esta asignatura el profesor Reinaldo Roca Goderich va a comenzar a escribir y reunir sus conferencias que impresa por la Facultad, serían el embrión de su libro “Temas de Medicina Interna” que con sus colaboradores salió por primera vez en 1969 en un grueso volumen y que después se editó en España en tres tomos.
Con la enseñanza de la Obstetricia y Ginecología comenzó la docencia en el curso 1964-65 en el hospital Materno Norte antigua maternidad Obrera impartida por el profesor Celestino Álvarez  Lajonchere, de la Habana y la profesora María Rodríguez Bernald.
La Medicina Preventiva, fue impartida desde su inicio en 1964 hasta el 1970 por el profesor Arnaldo Tejeiro Fernández, que también fue director de la Escuela y decano de la Facultad el cual redactó como texto unas “Conferencias de Medicina Preventiva”
Con la apertura del quinto curso correspondiente a 1965-66 se inicia la enseñanza de la Pediatría y se incorpora a la docencia el hospital Provincial Infantil, la imparten los profesores José Jordán Rodríguez y Eladio Blanco Rabasas de la escuela de medicina de la Habana, auxiliado en la parte práctica por los doctores Alfonso Araujo Bernal y   Enrique González Corona, nuestro protagonista vuelve a estar presente donde se necesite y ahora ya es Instructor graduado del Dpto. Ciencias Fisiológica, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente y la Escuela de Estomatología y J' del Dpto. de Pediatría.
Medicina III, la imparten junto a los docentes de Santiago los profesores Emilio de Quesada Ramírez y José Fernández Mirabal  de la Habana.
La enseñanza de la Dermatología, se lleva hasta el policlínico “Grimau” y la imparten los profesores Bartolomé Sagaró y Miguel A. D´Alessandro, la Otorrinolaringología, la inauguró el profesor Manuel Uriarte, auxiliado por los doctores Cabrales y Héctor Fernández, la Urología, la impartía el doctor. Pedro Paredes notable urólogo y quien fuera decano de la Facultad de Medicina l,   así como otros importantes profesores impartieron la Oftalmología, Ortopedia y la Psiquiatría entre ellos el argentino Orlandini.
La Ortopedia fue orientada por el profesor Julio Martínez Páez de la Habana y desarrollada por los doctores Fabio Vázquez y Alemán.
En el curso 1966-67 se inaugura el año del internado, último de la carrera de Medicina y con el la graduación en septiembre de 1967 de los primeros 31 médicos formados integralmente en la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente, también se llevó a cabo la graduación del primer grupo de 19 estomatólogos que habiendo comenzado la carrera en 1964 la terminaron en este curso, con esta primera graduación en septiembre del 1967 del primer grupo de médicos y estomatólogos comienza a consolidarse la enseñanza superior de de las Ciencias Médicas en la capital oriental, en estos momentos ya se contaba con un moderno edificio para sus escuelas, perfectamente equipado y estaban incorporados a la docencia los hospitales provinciales “Saturnino Lora” Infantil, Oncológico, Materno Infantil y Militar, el policlínico “Grimau” en Santiago de Cuba y el moderno hospital “Lenin” de Holguín.
En 1967 se celebró en la Facultad el Primer Encuentro Científico Estudiantil (EDEME) que se llevó a cabo en la nación en la que participaron también estudiantes de de otras facultades médicas y donde se puso de manifiesto claramente la calidad alcanzada por la docencia oriental. A partir del 1968 se cumplieron las palabras del entonces ministro de Salud Pública doctor José R machado Ventura al proclamar en 1963 que a partir de ese año los médicos egresados de esta facultad autoabastecerían su provincia e irían también a completar la red asistencial de la de Camagüey.
Al inaugurarse la Escuela  de Medicina de Camaguey y la filial Universitaria de Holguín, desde la Facultad de Santiago de Cuba se enviaron profesores a colaborar con estos centros y allí también estuvo entre los primeros el joven médico Enrique González Corona dando su aporte en la creación del servicio de Pediatría y en la organización de la docencia médica en la filial de Holguín.
En el curso de 1971-1972 quedó establecida la enseñanza coordinada interdisciplinaria moderno método docente que sustituyó al antiguo por asignaturas y a partir de 1975-76 se puso en vigor el actual plan Nacional para todos los Institutos Superiores de Ciencias Medicas y  Escuelas de Medicina del país.
El primer curso de la Escuela de Medicina fue en el 1962 con una matrícula inicial de 65 alumnos graduándose 31 en el curso 1966-67, ya en el curso 1963 matricularon 163 graduándose  96  en el curso 1967-68.
 
 
1.3-Surgimiento del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.
En los primeros 10 años de existencia de la Escuela de Medicina se graduaron 1444 médicos que contribuyeron decisivamente a cambiar la situación sanitaria en las provincias orientales en esos momentos. En el curso 71-72   se matricularon 306, que se graduarían en el curso 1976-77 ya en lo que sería el Instituto Superior de Ciencias Médicas, que surge oficialmente en septiembre del año 1976 tercero de su clase que se creaba en el país, el cual mediante resolución del Ministerio de   Educación Superior quedo vinculado al Ministerio de Salud Pública.
La nueva institución docente superior cuenta como sede con varios edificios de gran amplitud y de una armoniosas líneas modernas que le dan al conjunto extraordinaria belleza y cuyos laboratorios, salas de disección, biblioteca,  archivos salones de clases, despiertan la mayor admiración en quienes lo visitan.
En ese momento también contaba con varios hospitales santiagueros y tres modernas clínicas estomatológicas .Su claustro profesoral contaba con más de 300 profesores en las cuatro categorías, titulares, auxiliares, asistentes e instructores, entre ellos tres candidatos a doctores y otros 6 se preparaban para defender esa categoría .  La matrícula del Instituto asciende a 1344 alumnos de los cuales 997 corresponden a la Facultad de Medicina y 367 a la de Estomatología .hay que destacar que ya desde ese momento, la ayuda internacionalista que recibimos en su creación empieza a revertirse en 23 jóvenes de Tanzania matriculados en esas aulas algunos latinoamericanos y se esperaba que aumentara considerablemente la matrícula de alumnos de otros pueblos como realmente ocurrió.
El primer rector del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, ”Unidad Modelo” entre los centros de educación superior fue el Dr. Juan José Ceballos Arrieta. uno de sus fundadores, en esos tiempos surgen otros centros de salud que junto al naciente Instituto Superior de Ciencias Médicas conformaría el sistema de salud santiaguero, entre esos centros  estarían los  policlínicos comunitarios gran obra de la Revolución para llevar la salud a todo el pueblo y a todos los rincones del país, allí estaba el profesor González Corona para también ser fundador de esta importante actividad siendo el primer director del policlínico comunitario José Marti en el año 1979, de donde pasaría más tarde a ocupar la responsabilidad de Vice-Rector de Investigaciones y Educación de Postgrado del ISCM de Santiago de Cuba por solicitud de la institución, ya que este frente requería desarrollo y organización.
Desde el año 1960 que se gradúa, nuestro protagonista ha simultaneado sus responsabilidades asistenciales y docentes con la de dirección con la misma consagración y seriedad, lo que lo llevó a convertirse en una figura representativa de la docencia médica santiaguera, que ha dedicado su vida a esta noble misión y hoy como Dr. En Ciencias Médicas, profesor titular, consultante e investigador lo sigue haciendo.
 
CONCLUSIONES:
 1-.La creación de la primera facultad de medicina en la zona oriental del país tuvo una gran importancia social y política ya que contribuyó a darle solución a los grandes problemas sanitarios heredados del gobierno anterior y demostrar que ahora si había voluntad política e interés de resolver los problemas de los más humildes y necesitados del pueblo cubano.
2- En el surgimiento del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba hoy Universidad Médica jugaron un importante papel un grupo de médicos procedentes de la Ciudad de la Habana muchos de los cuales se quedaron en nuestra ciudad. queremos con este trabajo rendirle un merecido reconocimiento.
3-.Que sirva este trabajo para estimular a otros profesionales a investigar sobre nuestros fundadores que aun se mantienen. activos y constituyen paradigmas a seguir para la nueva generación de médicos que hoy se forman.
4-.En los primeros hombres y mujeres de otras latitudes que contribuyeron al surgimiento de la docencia médica en nuestra provincia vemos la semilla de la amplia y solidaria misiones internacionalistas que cumplen hoy nuestros profesionales de la salud en más a de 60 países del mundo y en las decenas de miles de estudiantes de otros países graduados en nuestras aulas. 
 
 Bibliografías consultadas
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2-.Paredes Valdés, María Odalys “La fundamentación filosófica del pensamiento, histórico, biológico y pedagógico del profesor Elías Entrango Vallina (Tesis para optar por el título de Dr. en Filosofía, Ciudad de la Habana 2006.
3-.Fernández Sacaza José A.”El legado del profesor Fidel Elizástigue a la educación médica para el siglo XXI”: Conferencia Internacional de Educación Médica para el siglo XXI, La Habana 2008.
4-. Dieppa Domínguez Fernando, Editor principal sitio de Pediatría Síntesis biográfica del Dr. Enrique González Corona por el Licenciado Enrique vital Alfaro, Habana 2009.
5-.Ramos H y Gómez C.”Un Hombre de todos los tiempos: Juan Marinello. Perspectiva de la UNESCO. Boletín no.586, Paris,1970, Ciencias Sociales, La Habana1998. pág. 104.
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9-.Delgado García Gregorio“ Dr. José A. López del Valle y Valdés(1875-1937),figura eminente de la escuela cubana de higienista de principio del siglo XX, Ciudad Habana2008.http:www.bvs.sld.cu/revista/ems/vol.221/08.maitogregodg@infomed.sld.cu.
10-.Cuadernos de la Historia de la Salud “Quince años de Enseñanza Médica Superior en Santiago de Cuba” Trabajo escrito por encargo del ministro de salud Pública, marzo 1977.
11-.Revisión de la prensa escrita :periódico “Sierra Maestra” “Granma” y Bohemia del año1962.(febrero y marzo)

Postulados martianos relacionados con la medicina y la salud

Nelson Miguel Aguiar González de la Peña Profesor Auxiliar de Historia de la Medicina. Metodólogo del Centro de Estudios Humanísticos de las Ciencias Médicas. UCM-H, Secretario de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina. Lourdes Matilde Benítez Piñón Profesora Auxiliar de Comunicación y Salud. Metodóloga del Centro de Estudios Humanísticos de las Ciencias Médicas. UCM-H.

 

INTRODUCCIÓN
José Martí no sólo fue un hombre de su tiempo; su pensamiento encarna el sentido intelectual y el valor ético de la cultura y nación cubanas en la actualidad. No en vano en la Constitución de la República de Cuba se plantea: “Declaramos nuestra voluntad de que la Ley de leyes de la República esté presidida por este profundo anhelo, al fin logrado, de José Martí: YO QUIERO QUE LA  LEY PRIMERA DE NUESTRA REPÚBLICA SEA EL CULTO DE LOS CUBANOS A LA DIGNIDAD PLENA DEL HOMBRE
 
DESARROLLO
El legado infinito de José Martí yace en su copiosa correspondencia, en su oratoria, en su obra periodística, en su labor como conspirador revolucionario. Toda su obra revela sus principios éticos y de justicia donde la libertad se gana para beneficio de los humildes y donde los hombres que trabajan puedan vivir con descanso y decoro de su labor. Los valores martianos de gran fortaleza ideológica y ética, continúan siendo necesarios para hacer posibles, reales y perdurables las conquistas de la Revolución cubana
En Cuba, la confianza en el perfeccionamiento humano, el gran respeto por el decoro del hombre, la capacidad de este para conocer y transformar, a pesar de que hayan dificultades, la vocación por el servicio a la Humanidad, el deber de cumplir con la Patria, el espíritu de sacrificio, la admiración hacia la mujer, el rechazo al racismo y el optimismo revolucionario toman formas concretas en el pensamiento ético de José Martí.
El Apóstol hizo reflexiones trascendentales sobre las virtudes personales y sobre las condiciones humanas que deben poseer los profesionales de la medicina. Defendió profundamente la apropiación de hábitos y conductas individuales y sociales que contribuyeran a elevar la calidad de vida de los seres humanos.  
SU PENSAMIENTO                     
Palabras hermosas sobre la ética, la virtud, la dignidad, el decoro…, escribió José Martí quien llegó a ser el más grande promotor de la dignificación de su Patria       y que hoy continúa siendo el autor intelectual de la obra de los revolucionarios cubanos.
Acertadas y sabias fueron sus frases expresadas en artículos, cartas, poemas y discursos, que escribió durante su fecunda vida y que hoy constituyen expresiones de su ética, que sin duda, será siempre la ética de todos los cubanos dignos. José Martí abordó en sus obras preceptos relacionados con el deber y la justicia y relacionó brillantemente estos conceptos e ideas con la salud y la medicina. Fue un defensor de la divulgación de los temas relacionado con la salud y al respecto refiere que:
“… deberían darse cátedras de Salud, consejos de higiene, consejos prácticos, enseñanza clara y sencilla del cuerpo humano, sus elementos, sus funciones, los modos de ajustar aquellas a éstas, y ceñir éstas a aquellas, y encontrar las fuerzas y dirigirlas bien, para que no haya después de repararlas”. 1
 “….La única salud verdadera, que es la que viene a un cuerpo bien administrado del orden de la mente y la serenidad del corazón”.
En la época que le tocó vivir conoció el legado de la filosofía griega y la ética de Hipócrates con respecto al trato y el respeto que los médicos debían profesar a los enfermos. Hoy se conoce una ciencia social, relativamente nueva, denominada Bioética, que estudia precisamente la relación entre el profesional de la salud y las personas enfermas, que requieren la atención de estos profesionales. La Bioética, establece normas y principios axiológicos y deontológicos que rigen la relación médico-paciente a partir de un enfoque biopsicosocial, teniendo en cuenta siempre en esta relación, el desarrollo de las ciencias médicas, las ciencias biológicas y el medio ambiente en que se desarrolla el hombre.
El Apóstol no conoció la Bioética, sin embargo sus ideas con relación a las ciencias, a  los médicos, a los enfermeros, al trato que estos debían ofrecer al hombre enfermo, a la relación con la medicina, y a la salud; constituyen hoy día, de manera sorprendente, conceptos éticos de justicia, beneficencia y dignidad, que derivan en acertados juicios de valor en favor de preservar y cuidar la integridad del ser humano, al reconocer la dignidad del prójimo, cualesquiera sean sus condiciones y estado: principio fundamental en la ética martiana.
El pensamiento ético de José Martí debe ser referencia permanente para todos los trabajadores y profesionales de la salud en Cuba, quienes desde sus obligaciones y deberes, deben poner en práctica estos postulados martianos con el fin de brindar beneficencia, justicia y calidad en los servicios, mantener el respeto a la dignidad del ser humano, y su autonomía, según establecen los principios de la Bioética.
Dentro del pensamiento martiano hay muchísimas sentencias que a los profesionales cubanos de la salud sirven de guía. La práctica de las especialidades médicas exige que el profesional que las aplica, sea sencillo, honrado, modesto, desinteresado, solidario y fraterno; actúe con dignidad y alto sentido del deber. Además, debe amar la profesión, ser creativo y poner la inteligencia al servicio de todos y de las mejores causas humanas. Con relación a estos conceptos expresó el Apóstol:
“La salud pública requiere ese combate en que se aprende el respeto, ese   fuego que cruce las ideas buenas y consume las vanas;…”. 3
“La fraternidad no es una concesión, es un deber”.  4
“En una sociedad, el de más condición es el que mejor la sirve”. 5
“Hay que arrancarse de sí. Servir es darse”.  6
“…Es necesario, para ser servido de todos, servir a todos”.  7
“Arte de curar” denominó Martí al desempeño de médicos y enfermeros. Es necesaria también la inteligencia y el espíritu creador de aquel que se dedique al arte de curar y con relación a ello dijo:
 “… el arte de curar consiste más en evitar la enfermedad y precaverse de ella por medios naturales que en combatirla por medios violentos….”.  8
“La más noble de las ocupaciones y quien sabe si la más grata, es la de enfermeros”.  9
“El médico, sale andando con majestad como un rey primitivo que se entra por su selva. No hay mayor majestad que un rey de oficio”. 10
Ser un profesional de las ciencias médicas exige sacrificio, dedicación y empeño y tiene como premisa no sólo curar a los enfermos, sino aliviar el dolor humano y precaver las enfermedades a partir del buen trato y la comunicación con el paciente. Con relación a estas valoraciones el Maestro transmitió ideas esenciales como estas:
“La medicina pasa al médico, que ya por serlo cura, y con su sonrisa suele abatir la fiebre”.  11
“La verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave: la higiene es la verdadera medicina”.  12
(…). La higiene va siendo ya la verdadera medicina, y con un tanto de atención, cada cual puede ser un poco médico de sí mismo”.  13
“Es la medicina como el derecho, profesión de lucha; necesitase un alma bien templada para desempeñar con éxito ese sacerdocio;…”.  14
“Saberse sacrificar es el precio del éxito durable en todo”.  15
Los principios éticos fundamentales de la salud pública socialista en Cuba son la equidad y la justicia social para todos. El desarrollo científico y la inteligencia de los profesionales cubanos de la salud están en función del bienestar y la felicidad de los seres humanos. Martí comentó en diversas obras suyas sobre la inutilidad de la ciencia sin el espíritu, lo que nos hace reflexionar acerca de la importancia y de la actitud moral con que debe asumirse el hecho científico. Además aseveró que cualquier aporte que haga la ciencia, no debe quedar en el sólo hecho de descubrirse, sino debe ser aplicado, y al respecto planteó.
“Y es duro y es tremendo tener que arrepentirse de no haber sido justo, cuando la justicia podía evitar la muerte de los hombres”.   16
“La inteligencia tiene dos fases distintas: la de creación y la de aplicación; cuando aquella no se une a esta, hace desventurados y mártires, enfermos incurables del dolor perpetuo de la vida. La de aplicación, con ser menos noble, es más adecuada y necesaria a la existencia, una y otra mezcladas son el germen escondido del bienestar de un país”. 17.
“Las ciencias confirman lo que el espíritu posee: la analogía de todas las fuerzas de la naturaleza; la semejanza de todos los seres vivos; la igualdad de la composición de todos los elementos del Universo; la soberanía del hombre, de quien se conocen inferiores, mas a quien no se conocen superiores”.  18
 “La ciencia trascendental es la verdad única, generadora y matriz de todo género y toda clase de verdades”.  19
“¿Para qué, sino para poner paz entre los hombres, han de ser los adelantos de la ciencia?”.  20
 “Poner la ciencia en lengua diaria: he ahí un gran bien que pocos hacen”.  21
En el centro de la ética martiana, el deber constituye la piedra angular de su filosofía humanista. Por esa razón, siempre el Maestro privilegió en su obra intelectual, y por tanto en su pensamiento, el deber de hacer todo género de bien para dignificar al ser humano, y dijo.
“Cuando se conoce la vida, sólo el deber es grato; sólo él es digno de obediencia; sólo él da fuerzas para afrontar la malignidad de los hombres”.  22
“No puede ser: ver un deber y no cumplirlo es faltar a él”.  
 “…hacer bien es un deber sencillo, que la beneficencia ostenta y alardea, pero que la caridad cumple en silencio”.  24
“Merece gratitud el que observa el mal, lo indica y lo combate”.  25           
Actualmente en Cuba se instrumentan acciones para alcanzar hábitos y estilos que permitan la elevación constante de la calidad de vida de la población. Para darle cumplimiento a ello existen programas de prevención, educación y lucha contra el hábito de fumar, el alcoholismo, el consumo de drogas, el sedentarismo y la inadecuada alimentación. Estos malos hábitos constituyen en las sociedades actuales factores de riesgo para la salud humana; sin embargo, ya Martí desde su época, de manera sorprendente, señaló conceptos esenciales sobre estos vicios, consumos y malas prácticas por parte de diferentes sectores de la sociedad y, con carácter previsor, alertó las consecuencias negativas que ellos traían a la salud y a la total plenitud de las capacidades físicas del ser humano cuando planteó:
“… muchachos jóvenes que no habían alcanzado aún su completo desarrollo físico, han visto su salud seriamente alterada por el hábito de fumar incesantemente cigarrillos de papel”.  26
“(…). De suicidio son culpables los bebedores de licores alcohólicos”.  27
“… humos de yerbas, y opio hediondo, que llenan el espíritu de miasmas, los ojos de miradas lodosas, las manos de temblores”.  28
“…que se haga suficiente ejercicio físico al aire libre”.  29
“Coman bien, que no es comer, ricamente, sino comer cosas sanas bien condimentadas, es necesidad primera para el buen mantenimiento de la salud del cuerpo y de la mente.  30
CONSIDERACIONES FINALES
El deber y la dignidad humana son dos categorías de valor en el pensamiento de José Martí. Consagró su vida entera a mantener siempre una conducta pública y privada incorruptible, con honradez, humildad, decoro; altivez, lealtad, franqueza,…, y con un gran sentido del respeto a sí mismo y del reconocimiento de la dignidad hacia todos, cualesquiera sean sus condiciones y estado.
Los profesionales de la salud en Cuba deben apropiarse de manera muy sólida de los postulados de José Martí, por constituir un sistema de valores, ético-sociales, morales y de competencia, que deben guiar sus modos de actuación. Conocer el pensamiento martiano se hace imprescindible para alcanzar plenamente los valores  de justicia, beneficencia y equidad en la salud pública cubana, revolucionaria y socialista.  
 
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
 
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Martí Pérez, J. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1975.
Valdés Galárraga, R. Diccionario del Pensamiento Martiano. Editorial Ciencias Sociales. La Habana 2004.

Síntesis biográfica del Dr. Enrique Antonio González Corona

Autores: Lic. Enrique Vital Alfaro, Dra. Elyen Vital Riquenes, Rómel Sarmiento Ducónger.
 
RESUMEN:
Acercamiento a una figura representativa de la docencia médica santiaguera, que ha dedicado su vida a esta noble misión y hoy como profesor consultante e investigador lo sigue haciendo, se dan a conocer los elementos más importantes de su vida familiar, estudiantil y profesional tanto en la docencia como fundador de la primera Escuela de Medicina fuera de la capital, como en la asistencia como fundador del Servicio Médico Rural, su trabajo destacado como pediatra dentro y fuera del país, además se valoran algunos elementos de su personalidad como un profesional sencillo, afable, responsable, patriota, exigente y reflexivo que lo convierten en un educador que constituye ejemplo para la formación de la nueva generación de profesionales de la salud. Es un trabajo donde la propia personalidad que se estudia participa activamente en la investigación dándole mayor objetividad.

DESARROLLO:                          

Nace el 3 de mayo del 1933 en la ciudad de Santiago de Cuba en el seno de una familia de la clase media, su padre médico el Dr. Pedro Manuel González Guillart su madre ama de casa, la señora Engracia Noelia Corona Rodríguez fue el segundo de  3 hermanos,  Pedro el primero médico también destacado hematólogo y Jorge el último, economista y profesor universitario todos permanecen en Cuba y son destacados profesionales
Los primeros grados de la  primaria,  lo realizó en la escuela pública no.2; continuó los estudios en el colegio privado " Juan Bautista Sagarra" donde ingresó en el 2do  grado, hasta la preparatoria que terminó con el mejor expediente del colegio,  recibiendo la medalla "Don José Maria Buch",  aquí también hizo el 1re. y 2do. Año del bachillerato y  a partir del 3re año en el  Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba hasta graduarse de bachiller en Ciencias a los 18 años con notas sobresalientes  en 25 asignaturas de 34. Después de graduarse, en septiembre del 1951, se traslada a la Universidad de la Habana  a estudiar medicina, carrera que realizó durante 9 años con el tercer lugar en su graduación.
   En el año 1955 se incrementan las luchas obreras y estudiantiles y se fortalece el movimiento nacional por la liberación de los presos atacantes del Cuartel Moncada  que obligó al dictador a dejarlos en libertad. En estas condiciones se cierra la Universidad y Enrique interrumpe sus estudios de medicina y regresa a Santiago de Cuba, donde no pierde tiempo e inicia la práctica médica en el hospital  " Saturnino Lora"
De regreso a Santiago, se encuentra con una ciudad en efervescencia revolucionaria, cuando lo llaman, para decirle  que en la Escuela "Dolores" faltaban maestros, no lo pensó mucho e inmediatamente dio su disposición para impartir las asignaturas de Anatomía y Fisiología a alumnos del Bachillerato de ese colegio privado. Su madre era muy religiosa y le trasmitía a su hijo  su bondad y humanismo; el padre  pediatra, le trasmitió el amor al trabajo que realizaba y mucha responsabilidad ante el paciente.
. En el año 1957 regresa a la Habana para continuar sus estudios, vivió en una casa de huéspedes que le pagaba su padre, en el último año de su carrera por los resultados académicos que tenía, se gana la plaza de alumno interno en el Hospital Universitario "General Calixto García" donde estuvo hasta mayo del 1960 en que se gradúa.
Regresa a la ciudad de Santiago de Cuba y va a realizar su Servicio Social Rural en Chivírico un rincón olvidado de la antigua provincia de Oriente, con una alta mortalidad infantil y un abandono sanitario casi completo. En febrero del 1961  regresa a la ciudad de Santiago de Cuba y empieza a trabajar como médico interno en el hospital infantil (ONDI), hoy Infantil Norte.
Al mismo tiempo trabajaba también, como médico interno en el Hospital Oncológico y compartía con el padre su consulta privada hasta que renuncian a ella.
Este médico santiaguero fue y sigue siendo muy responsable y enemigo de la injusticia y el maltrato a sus semejantes; siempre dijo presente a cualquier tarea que le asignaran.
En  1961 ocupa la responsabilidad  de Subdirector y luego Director  del Hospital Infantil  donde trabajaba; desde este cargo responde a todos los llamados revolucionarios  y defendía a la Revolución en un área muy sensible e importante, la salud del pueblo, en especial de los niños,
 fue de los primeros protagonistas del inicio en Santiago de Cuba, del Programa Nacional de lucha contra  la Gastroenteritis que era la primera causa de la mortalidad infantil en esos momentos.
En 1962 se hace un llamado a los médicos santiagueros,  para crear la primera Escuela de Medicina fuera de la Capital; muchos dudaron  de la posibilidad de ese proyecto pero Enrique  sí creyó en él y cuando se inaugura el 10 de febrero,  allí estaba entre los 3 primeros médicos santiagueros que inician la docencia médica en Santiago de Cuba. En 1963 se crea el Servicio de Gastroenteritis con 3 salas de 40 camas cada una y él asume la Jefatura de 2 de ellas siendo Director del Hospital  Su trabajo en este Servicio lo mantuvo hasta el 1970 en que es trasladado al Hospital Infantil Sur (antigua Colonia Española) como Subdirector Docente Facultativo y Jefe de los Servicios de Gastroenteritis con 120 camas. En 1965 se inicia la docencia en el área clínica y con un grupo de compañeros que llegan de la ciudad de la Habana,  el Dr. González Corona imparte lo que sería su gran amor durante toda su vida de docente, que aún mantiene, la Pediatría,.
En el año 1972 participa representando a Cuba en el  curso para profesores de Pediatría financiado por la  0MS-UNICEF en el Instituto de Salud del niño en la Universidad de Londres Inglaterra ,este curso se desarrolla por 11 meses ,en Inglaterra, Kenya y la  India; sus resultados  fueron  muy buenos  reconocido por el Director del curso, el Prof. Otto Wolf. Terminó conociendo los últimos avances científicos que había  en el mundo en ese campo de la medicina, lo que dio a conocer al Ministerio de Salud Pública al regresar al país
En julio del 1977, se inician los policlínicos comunitarios gran obra de la Revolución para llevar la salud a todo el pueblo y a todos los rincones del país allí estaba el profesor González Corona para también ser fundador de esta importante actividad  siendo el primer  director del policlínico comunitario José  Martí.
Aquí permanece hasta el año  1979, donde pasa  a  ocupar la responsabilidad de Vice-Rector de Investigaciones y Educación de Postgrado del ISCM de Santiago de Cuba por solicitud de la institución, ya que este frente requería desarrollo y organización.
Aquí estuvo hasta 1990 donde acepta la propuesta de liberación del cargo y parte a cumplir misión internacionalista en Guyana, responsabilizándose con la Brigada Docente Cubana y la Docencia de Pediatría en la Facultad de Ciencias
Médicas de la  Universidad de Georgetown.
Actualmente con 75 años de edad lleva 48 años de graduado  de médico, 46 años de profesor de medicina y 42 años como Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Pediatría,  actualmente Presidente del Capítulo de Santiago de Cuba y Vicepresidente  de la Sociedad  Nacional.
Profesor  Titular, Consultante y de Mérito del   lSCM de Santiago  de Cuba, alcanzó  el grado científico  de doctor en Ciencias Médicas y Master en Atención  Integral del Niño  y el 2do. Grado de especialista en Pediatría.

Resumiendo algunos de los reconocimientos académicos,  científicos y profesionales recibidos

• Fundador de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente.
• Fundador del Servicio Médico Social Rural
• Fundador del Hospital infantil Docente Sur de Santiago de Cuba.
• Fundador del Policlínico Comunitario Docente  José Marti.(primer director)
• Premio Anual Provincial de la Salud,   Santiago de Cuba  en dos categorías 1993 (Investigación aplicada y Personalidad Científica Destacada)
• Premio  Anual  Provincial de la Salud  Santiago de Cuba 1994 en la categoría Personalidad Científica Destacada.
• Medalla  Distinción  por la Educación  Cubana.
• Medalla Manuel Fajardo.
• Trabajador Vanguardia Nacional de la Salud 1993 y 1994.
• Medalla  30, 40 y 45 Aniversario del lSCM-SSC.
• Medalla 28 de Septiembre.
• Medalla Trabajador internacionalista 1991.
• Medalla José Tey.
• Medalla y orden Carlos J. Finlay.
• Profesor de Mérito lSCM-SSC.

Tiene 15 publicaciones científicas, ha presentado trabajos en más de 34 eventos Nacionales e Internacionales y ha realizados más de 24 investigaciones. Ostenta, además,  la condición de militante del PCC desde 1969, Miembro de la CTC desde 1960, fundador de los CDR, fundador de las MNR, capitán de la reserva y desde 1992 miembro de la ACRC.

 

CRONOLOGIA  DE LA VIDA DEL Dr. ENRIQUE ANTONIO GONZALEZ CORONA 
1933 Nace en Santiago de Cuba.
1938 Ingresa en la Escuela Pública No. 2
1939 -1947 Ingresa en el colegio Juan Bautista Sagarra, donde cursa Enseñanza
Primaria y la Secundaria (la cual termina con la Medalla de oro Don Luís María Buch) y los 2 primeros años del Bachillerato en Ciencias.
1948- 1950 Termina  el Bachillerato en el Instituto de 2da Enseñanza de Santiago de Cuba.
1951-1960 Ingresa en la Universidad de  la Habana a estudiar Medicina, pierde 2 años del 55-57 al cerrarse la Universidad de La Habana por  la dictadura.
1960 -1961 Realiza el servicio Médico Social Rural en Chivirico, Oriente.
1962 -1967 Instructor graduado Dpto. Ciencias Fisiológica, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente y la Escuela de Estomatología y J' del Dpto. de Pediatría.
1968 - 1977 Profesor Auxiliar  y  J' del Dpto. de Pediatría, Escuela de Medicina de la
Universidad de Oriente que mas tarde fue Facultad de Medicina.
1977 - 1979  Profesor Titular. J' del Dpto. de Pediatría Facultad de Medicina I del ISCM.
1979 -1989 Vice-Rector de Investigación y Educación de Postgrado del ISCM de Santiago de Cuba.
1990 - 1991 Viaja a Guyana, cooperación internacionalista.
1991 – 1995
 Medico especialista de 2do. grado del Hospital Infantil Sur y Profesor Titular de la Facultad de Medicina No. 2
1996-1999 Médico Colaborante en Sudáfrica
1999-2009 Profesor Consultante Hospital Infantil Sur

Fuentes Empleadas.
.Revisión del expediente laboral y de cuadros del profesor Enrique González Corona revisados entre  los meses de junio a septiembre del 2008.
.Testimonios y vivencias de antiguos alumnos y compañeros de trabajo.
Revisión de la prensa escrita: Periódicos, ”Granma” ,Sierra Maestra”, y la Bohemia  del año 1962.

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